Noviembre 24 de 2020
Señor Presidente Iván Duque,
Despierto otro día con la angustia e incertidumbre que vive mi pueblo. Ojalá este día fuera diferente y
también lo fuera nuestra realidad como raizales, isleños y residentes del territorio insular.
Pero hoy no solo tenemos que enfrentarnos a la incertidumbre de la pandemia del COVID 19, sino también, a la nueva
y cruel realidad de la tragedia dejada en mi isla natal por el Huracán Iota después de reciente paso por el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Las vidas se salvaron no solo por la gracia de Dios, sino también porque hubo un gran aprendizaje después del paso del Huracán Beta en el año 2005.
Muchas familias se aseguraron de construir una placa de concreto encima de un baño de una habitación y ese en la mayoría de los casos fue su resguardo durante
las interminables horas del paso del huracán por las islas.
Hoy la comunidad necesita más que los baños refugios, un plan coherente, organizado y estructurado para atender cada uno de los desafíos de la reconstrucción y recuperación no solo física sino psicológica y espiritual.
Escribo como experta en desarrollo sostenible, con énfasis en pequeñas islas, asidua conocedora y cogestora de la Reserva de Biosfera Seaflower – reconocida en el plano internacional, para antes que ahondar en las críticas, ofrecer ideas sobre medidas claras, urgentes y contundentes que se podrían implementar para superar la crisis, porque hoy muchos sienten que las islas de Providencia y Santa Catalina son un barco naufragando a la deriva.
Invito al Señor Presidente a convocar de manera URGENTE un panel académico y científico del más alto nivel de raizales, isleños y residentes expertos en materia ambiental, social, cultural, de salud, para que seamos participes con los otros expertos nacionales e internacionales en las discusiones abiertas,
transparentes e inclusivas que se deben dar para la definición e implementación de las soluciones por y para nuestro pueblo afligido y en verdadero riesgo.
Especialmente el pueblo raizal en riesgo de
desaparecer. Estoy segura de que muchos de los profesionales talentosos (arquitectos, abogados, ingenieros, biólogos, ambientalistas, médicos, académicos, etc.), estamos dispuestos a aportar nuestro grano de arena para la recuperación de nuestras islas y del patrimonio natural, cultural, histórico del pueblo raizal en convivencia armónica con isleños y residentes que han contribuido, valoran y aman estas
tierras como nosotros.
Es muy doloroso y lamentable que después de 15 años del Beta y 20 años de la declaratoria de la Reserva de la Biosfera Seaflower, las islas de Providencia y Santa Catalina, el Municipio oceánico más alejado de la geografía nacional, no contaran con un refugio de huracanes adecuado en esta era de crisis climática global, con las condiciones técnicas apropiadas, a pesar de los ya conocidos y documentados riesgos en decenas de planes, programas y políticas públicas que desafortunadamente no se han hecho realidad.
En conclusión, no hay una real conciencia institucional en materia de riesgos y desastres, especialmente para
actuar en la prevención.
Tenga la plena certeza, Señor Presidente, que el 2020 jamás se irá de nuestra memoria. Se conmemoran 20 años de la Reserva de Biosfera, sin embargo, hoy este modelo en lo que respecta a la isla mayor de San Andres, evidencia grandes deficiencias en su implementación, a diferencia de Providencia y Santa Catalina; se cumplen 15 años del paso del Huracán Beta con la desazón de lecciones aprendidas medias y 8 años del desafortunado fallo de la Haya, otro desastre para el pueblo raizal y residente en el
Archipiélago.
Iota nos debe enseñar que la Reserva de Biosfera Seaflower puede ser un verdadero modelo mundial de desarrollo sostenible, solo si ponemos en práctica políticas públicas acertadas al contexto insular con su vulnerabilidad en esta era de cambio climático y priorizando las decisiones basadas en las particularidades
de ecosistema insular y de un pueblo étnico que ha sobrevivido en este territorio por más de 400 años y hoy está en peligro de desaparecer.
Porque quiero ser parte de la solución me permito hacerle llegar a Usted, y a su equipo asesor, unas
recomendaciones que podemos incorporar desde ya en el plan de reconstrucción de las islas.
En materia de protección y recuperación de los recursos naturales y el medio ambiente
- A nivel costero los manglares fueron afectados, sin embargo, es uno de los sistemas másresilientes a este tipo de fenómenos, se deben dirigir esfuerzos para su recuperación.
- También a nivel marino la fragmentación y destrucción de los corales es una de las consecuencias del fenómeno oceanográfico generado por el huracán.
Estos daños tendrán que ser calculados y se deberán dirigir procesos de restauración inmediata para su recuperación paulatina.
- El impacto de los fuertes vientos, la lluvia y el oleaje generó graves procesos erosivos tanto en la zona costera como de la superficie de la isla.
Es fundamental desarrollar iniciativas de restauración de los ecosistemas costeros que son la protección natural de las islas.
- Grandes volúmenes de suelo han quedado inestables y expuesto especialmente en áreas de intervenciones pasadas como en las zonas de canteras, en zonas de pendientes de pastoreo tradicional de ganado y dentro de las microcuencas.
En el escenario actual del fenómeno de la Niña, es necesario desarrollar con agilidad obras de control de erosión y prevenir mayores pérdidas del suelo, deslizamientos y remoción en masa, así como asegurar suelo productivo para reactivar las actividades de pan-coger de la comunidad, cualquier obra, tiene que ser planeada considerando la naturaleza y su fuerza.
- La pérdida de las coberturas vegetales y los fuertes vientos afectaron gravemente las especies silvestres, aves, reptiles (especies de iguala), crustáceos (el cangrejo negro), etc, las cuales actualmente son aún más vulnerables.
Hay que hacer un plan urgente para el rescate,
rehabilitación y repoblamiento de la fauna silvestre.
En Materia de Saneamiento Básico
- La vida útil del sitio de disposición final Blue Lizard llegó a su fin hace varios años (+2 años).
- Comparado con otras islas que han sido golpeadas con huracanes categoría 5, se puede estimar que Iota dejó en su paso por Providencia y Santa Catalina volúmenes de residuos que podrían superar las 40 mil toneladas.
- La mayor parte de basuras correspondería a escombros (concreto y madera), línea blanca,
residuos electrónicos, embarcaciones, animales muertos y material vegetal (es sustancial).
El parque automotor también sufrió graves daños y sería también prudente estimar este volumen y desarrollar una campaña de chatarrización.
- Una de las mayores preocupaciones son los residuos peligrosos (hospitalarios, aceites
dieléctricos, pilas baterías, etc.). A los cuales es necesario dar un manejo especial para prevenir impactos posteriores sobre todo por el pasivo ambiental que suelen estos dejar a nivel ambiental.
- Considerando que el Blue Lizard no tiene capacidad para recibir los residuos sólidos dejados por el Huracán, es necesario:
Dar manejo prioritario a los animales muertos.
✓ Establecer una estrategia de separación, clasificación de los residuos que pueden hacerse además por cuadrillas sectoriales y establecer sitios de acopio y recepción temporal de estos residuos para su manejo adecuado.
✓ Para los residuos hospitalarios y peligrosos se debe establecer un protocolo especial para
su retiro de las islas por la falta de infraestructura para el manejo de este tipo de residuos a nivel local.
✓ Se debe priorizar el re-uso de los residuos que así lo permitan para convertirlos en recurso para la restauración, especialmente el material vegetal a través de composteras para que sirva posteriormente para la recuperación de los suelos.
✓ Se debe establecer un programa de manejo de los residuos sólidos de los contingentes que están en la isla, quienes a parte de los residuos domésticos normales de la población también van a generar volúmenes considerables de residuos, que la misma isla no tiene capacidad para manejar. Estos residuos deberían clasificarse e idealmente sacarse de la isla.
Agua potable y Manejo de Aguas Residuales
- Las fuentes de agua son muy limitadas en las islas. Se cuenta con dos reservorios importantes la Represa de Agua Dulce y Bowden en Old Town, en este sentido se debe priorizar la recuperación
de estas dos fuentes de agua para prevenir problemas de eutroficación.
- El servicio público de acueducto, aunque intermitente prestaba servicio a la mayoría de las viviendas de la isla.
Sin embargo, la principal fuente de muchas familias viene de las aguas lluvias que se recogen en reservorios individuales (cisternas), durante este tipo de fenómenos muchos animales buscan resguardarse en estos reservorios y al quedar atrapados terminan
descomponiéndose y dañando el agua.
La comunidad necesita de apoyo para recuperar sus sistemas de almacenamiento de agua. Mientras tanto es necesario que esta cuente con agua potable que se suministre a través de la ayuda humanitaria.
- El fuerte oleaje generado por los sistemas oceánicos, más la intrusión marina y las fuertes lluvias del huracán afecto todos los sistemas de manejo de aguas residuales (institucionales, sector de servicios y domesticas) por lo tanto es de alta prioridad hacer las reparaciones y mejoras del caso para prevenir problemas sanitarios en la población.
Recuperación del tejido social y la economía
- Es urgente asegurar el techo en las viviendas como medida transitoria para hacerlas habitables
especialmente frente al pronóstico de presencia de más lluvias en la región. La reconstrucción definitiva debe ser guiado por un código de construcción orientado a la adaptación al cambio
climático sin perder la riqueza cultural de la arquitectura de las islas.
Hay que construir mejor,
pero usando la sabiduría ancestral del pueblo raizal.
- La población de las islas de Providencia ha sobrevivido y tenía una mejor calidad de vida gracias a la diversificación económica que se basa en los frutos del mar y la tierra a través de actividades de pesca, actividades agropecuarias a pequeña escala, uso sostenible de la biodiversidad terrestre
(aprovechamiento cangrejo negro) turismo sostenible, etc.
- Los pescadores artesanales perdieron sus herramientas de trabajo porque muchas de sus
embarcaciones se perdieron o deterioraron.
Es urgente que se desplieguen las ayudas para la adquisición de nuevas embarcaciones y sus artes de pesca.
La infraestructura turística, los negocios de los pequeños empresarios de las islas, debe ser recuperada a la mayor brevedad posible.
- La seguridad alimentaria debe asegurarse con urgentes acciones de recuperación y a partir de nuevas tecnologías, las huertas caseras, las pequeñas fincas productivas de los habitantes.
En Materia de Salud
- Es urgente que el 100% de la población sea testeada para COVID 19, con el fin de tener
información certera, real y necesaria para un manejo adecuado de la pandemia.
- Es urgente tener un cuadro epidemiológico general de la población, en general, conocer situación de morbilidad y condición de comorbilidad para dar la atención de manera urgente a los casos
más críticos y prevenir situaciones mayores como la muerte.
- Buscar la ayuda internacional de islas que han manejado adecuadamente la situación del COVID, así como otras enfermedades generadas por situación como este post huracán, algunos
referentes en el Caribe como las islas Caimán, Cuba, etc.
- Es urgente dar asistencia psicosocial a todos los habitantes de las islas que sufrieron la catástrofe del huracán. Muchas personas están desesperanzadas y deprimidas, lo cual puede llevar a situaciones de salud mental serios en la población.
- La construcción de un nuevo y moderno hospital para las islas de Providencia y Santa Catalina debe ser una prioridad y se sugiere que se apropien recursos urgentes para su construcción.
Protección de los derechos de los niños, niñas, adolescentes, mujeres, ancianas y ancianos, y en general
a la población actualmente vulnerable
De acuerdo con Naciones Unidas en todo el mundo, los desastres más frecuentes, tanto naturales como
provocados por el hombre, están afectando cada vez más a los miembros más vulnerables de la sociedad y obstaculizando los esfuerzos de desarrollo sostenible.
- La mayoría de la población desplazada por el desastre del huracán precisamente son los grupos vulnerables, muchos fueron trasladados por algún familiar a la isla de San Andrés y posiblemente a otra ciudad del país.
Es necesario contar con el registro de toda esta población y garantizar su salud y bienestar en el lugar donde estén y que tengan la posibilidad de retorno en el menor
tiempo posible.
- El abuso de menores y adolescentes se puede incrementar en esta situación de emergencia, hay que activar todos los mecanismos de vigilancia del caso para prevenir este riesgo.
Hacia una planeación estratégica de la gestión del riesgo y adaptación al cambio climático en el mediano y largo plazo, presento unas recomendaciones preliminares:
- Establecer un nuevo código de construcción para la adaptación al cambio climático, sin perder el valor cultural de la arquitectura tradicional.
- Cualquier proyecto debe ser realizado con la naturaleza y no en contra como ha sido la practica
especialmente en la isla de San Andrés donde han desaparecido la mayoría de los humedales dando paso a la excesiva urbanización que vemos hoy día.
- Implementar las acciones de retiro de las zonas coseras por materia de seguridad, hay que analizar las zonas de mayor riesgo por el incremento en el nivel del mar y fenómenos climáticos como el ocurrido.
Estudios desarrollados hace más de una década por la Universidad Nacional durante la implementación del proyecto Piloto de Adaptación Nacional al Cambio climático dan cuenta que en la isla de San Andrés hay un riesgo de inundación de 17% de la isla por incremento del nivel del mar en los próximos años.
- Adoptar e implementar la política poblacional para el archipiélago formulado hace más de 10 años en este mismo proyecto.
- Realizar la transformación económica de la isla de San Andrés, cambiando el turismo masivo por
un turismo basado en la naturaleza y la conservación de la cultura raizal.
- Hay que hacer una transición energética en las islas hacia la meta de cero-carbón.
- Emplazar especialmente en la isla de Providencia el cableado de servicios de manera subterránea
para reducir riesgos en la población e impactos en el corte de energía durante situaciones de
riesgo y desastres.
En relación con las diversas propuestas realizadas, es Urgente también activar toda la ayuda humanitaria
y asesoría internacional desde los diferentes ángulos del planeta y a través de la cooperación internacional y los canales diplomáticos existentes para que de manera urgente otros países puedan entrar a ayudar a
la reconstrucción, prestar asesoría especializada, traer lecciones aprendidas y dar respuesta también en
materia de ciencia y tecnología a los desafíos para aliviar el desastre y resolver los problemas que lo magnificaron.
Finalmente, deseo a la gente valiente de Providencia y también los afectados en San Andres por el Huracán Iota mucho valor en este proceso de recuperación y mucha fortaleza.
A Usted, Señor Presidente, éxitos en la gestión y decisiones asertivas para generar un cambio en la planificación, comprensión y
transformación que requiere el territorio insular.
Atentamente,
ELIZABETH TAYLOR JAY
Raizal
Ex Embajadora de Colombia en la Republica de Kenia y Representante Permanente de Colombia ante el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA-, ante el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos -ONU-Habitat- y ante la Unión Africana.
Ex Directora de la Dirección de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del Ministerio de Ambiente
y Desarrollo Sostenible
Ex Directora de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andres, Providencia y
Santa Catalina.














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