
Por Santiago Tobón (Universidad EAFIT)
No vacunarse es una decisión individual. Cierto.
Pero el Estado debería intervenir:
– Si está en el régimen contributivo, debería aumentarse su contribución
– Si está en el régimen subsidiado, debería reducirse el subsidio.
Esto es así, porque no vacunarse genera una pérdida de bienestar para el resto de la sociedad:
1. Si no se vacunan, es más probable que contagien a otras personas.
Estas personas pueden enfermarse de manera grave, morir, y contagiar a otros más.
2. Si no se vacunan, es más probable que se enfermen.
Si se enferman, generan un costo adicional al sistema de salud, usualmente asumido por todos (con los impuestos que pagamos).
Con su enfermedad o muerte, también sufren sus familias.
El ajuste de las contribuciones y subsidios podría ajustar los incentivos de los anti-vacunas, y aliviar el costo adicional de su comportamiento.
El monto debería ser equivalente a ese costo adicional.
El riesgo de no estar vacunado es para el no vacunado y para los no vacunados o vacunados que lo rodean.















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