
En un intento por traficar alcaloides, un viajero alistaba su tiquete para abordar el vuelo que lo llevaría hasta Guatemala, sin percatarse que los uniformados lo estaban esperando a la entrada del avión para que respondiera por el alijo de drogas que llevaba ocultos en su equipaje
Bogotá D. C. abril 21 de 2022. En el marco de la Estrategia Esmeralda mediante la aplicación a una de las cinco iniciativas innovadoras control al tráfico aéreo, la Policía Antinarcóticos descubre un alijo de clorhidrato de cocaína oculto en una particular maleta elaborada en fibra y aluminio usada para el transporte de mercancías delicadas.
El ciudadano propietario de esta valija, convencido que su propósito estaba casi alcanzado, pretendía abordar un avión con destino a Guatemala, antes había enviado por bodega su particular equipaje, asegurándose siempre que los sellos no le fueran vulnerados, se tomo el tiempo para cerrar los seguros metálicos antes de entregarla a la aerolínea.
En la inspección que se adelanta a los equipajes en la planta baja del aeropuerto el Dorado, los uniformados apoyados por el biosensor canino, (como se le conoce a la dupla del guía uniformado y su perro) descubren unos paquetes rectangulares con una sustancia blanca en su interior, las primeras pruebas arrojaron positivo para clorhidrato de cocaína.
En las salas de embarque, otro uniformado recibía por radio la información en donde daban claras pistas del nombre del propietario del alijo encontrado, ya casi y cuando estaba a punto de subir al avión, un policía detiene la fila de embarque para identificar e impedir que subiera hasta el interior del avión.
En presencia del viajero, se le presentó el equipaje para que lo identificara, cada “panela” presenta unos logos símbolos Z,E,B,I impresos en papel y cubiertos con cinta transparente; una vez aceptó su propiedad, le fueron leídos los derechos del capturado para que las autoridades judiciales prosigan con su proceso.
Como dato curioso, dentro de la valija se encontró un detalle que las autoridades entraron a evaluar, las fibras en un material plástico de color negro que dividen los compartimientos, estos por su textura y color, impiden que los rayos equis en los scanner detecten objetos irregulares en su interior.
Un caso más fue detectado en este mismo terminal aéreo, 8 mil gramos ocultos en otro equipaje estaban dentro de las encomiendas que están próximos a chequeo para subir a las bodegas del avión, fue Titan un canino de raza labrador quien se inquietó usando sus patas para rasgar la caja que contenía el alijo.

















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