No hay que pagar para ingresar pero quienes cuidan el lugar esperan algo de consumo. “La cultura se profesa”, decía la abuela de Sergio, de Katisha, de Erick y de toda una familia que desde hace mucho tiempo mantiene el lugar tradicional isleño llamado Hoyo Soplador. Son sus propietarios y viven del consumo que los turistas hacen, sin presión, puede ser una gaseosa o refresco, pero la idea es que prueben la coctelería típica como el Coco loco, Piña Colada, Sexo en la playa, Orgasmo, Destornillador, entre otros y en los fines de semana e rondón o el bailop, además de artesanías.
Todas estas personas que han hecho del Hoyo Soplador su forma honrada de vivir, porque son parte de la historia, invitan a turistas y residentes a que disfruten del lugar, pero también que los respeten porque según dijeron “somos de carne y hueso y si nos ofenden debemos defendernos”.
Es que por estos días han llegado algunas personas que no están de acuerdo con comprar una gaseosa o cerveza a manera de apoyo y terminan discutiendo y hasta ofendiendo por lo que han ocurrido enfrentamientos.
“Que vengan a disfrutar pero con respeto por la cultura, si se llega a ofender habrá reacciones”, comentaron.
Con humor ofrecieron el menú de cocteles, sobre lo que dijeron: “Vengan a disfrutar el Coco Loco con whisky, vodka, ginebra, fresa, cereza, leche consensada, agua de coco, hilo picado, para que bailen reggae y ‘refregué’ y tengan trillizos.
















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