El Instituto Nacional de Cancerología anunció que a partir del próximo 1 de mayo dejará de prestar servicios integrales de salud a nuevos pacientes afiliados a la Nueva EPS, tras no lograr un acuerdo en las negociaciones contractuales entre ambas entidades.
La decisión fue confirmada mediante un comunicado publicado este martes, en el que el instituto explicó que, pese a meses de conversaciones, “no fue posible concretar compromisos relacionados con pagos por servicios ya prestados ni acuerdos sobre la cartera pendiente”.
Según la entidad, la falta de autorizaciones y el incumplimiento en los pagos hicieron inviable continuar con la atención en las condiciones actuales.
“Durante varios meses hemos seguido atendiendo pacientes, pero no ha sido posible concretar un acuerdo de pago por la atención prestada ni por la cartera pendiente, ni hemos recibido sus autorizaciones”, señala el documento.
El Instituto Nacional de Cancerología también dice que la decisión se toma de manera temporal “porque no hemos logrado establecer un contrato con la EPS”.
Pese a la decisión, esa entidad ha dicho que mantendrá, “sin restricción”, los servicios de urgencias oncológicas las 24 horas y “todos los niños, niñas y adolescentes con cáncer”.
El Instituto dijo que la decisión intentó ser postergada “tanto como había sido posible, porque su razón de ser era atender a los pacientes con cáncer”.
Hizo el llamado también para que pronto tomen diálogo con la Nueva EPS para “restablecer la atención a pacientes nuevos y seguir cumpliendo con su misión”.
De acuerdo con cifras publicadas por el periodista Melquisedec Torres, en su cuenta de X, la situación financiera entre Nueva EPS y el Instituto Nacional de Cancerología ha alcanzado un punto de ruptura crítico, evidenciado por un crecimiento explosivo de la deuda en menos de dos años.
Según los datos analizados, la cartera total se disparó de $36.295 millones en marzo de 2024 a la alarmante cifra de $136.424 millones para febrero de 2026, lo que representa un incremento del 275,8%.
Este aumento no es solo un reflejo de la facturación corriente, sino de un estancamiento profundo en los pagos, donde la entidad promotora de salud habría de cubrir obligaciones básicas mientras el Instituto continúa prestando servicios de alta complejidad a pacientes oncológicos, casi cuadruplicando el monto adeudado en este periodo..
El aspecto más grave del reporte es el envejecimiento acelerado de la deuda, con un volumen masivo de recursos atrapados en moras de largo plazo, lo que compromete la viabilidad operativa del centro médico.

















Por