El Mega Colegio Instituto Bolivariano, el cual goza de la más privilegiada ubicación en la isla con una panorámica de 360 grados de San Andrés, situada en el sector Slave Hill, y que en la actualidad se levanta como un gigantesco bunker educativo, estaría listo en tres meses cuando se concluyan las obras que se encuentran adelantadas en más de un 90 por ciento.
Esta obra ya comienza una de las últimas etapas que tiene que ver con la instalación de servicios públicos como el alcantarillado, para lo cual se solicitó el cierre parcial de la vía de la bajada al Bolivariano hasta la esquina de Las Gaviotas desde ayer lunes 20 de febrero.
Como se sabe, el proyecto del Mega Colegio Bolivariano fue adjudicado por la hoy candidata a la Cámara de Representantes Aury Guerrero Bowie al constructor Hernán Moreno Pérez, a través de la Unión Temporal Bolivariano 2013 para la reconstrucción, adecuación y mantenimiento de I.E Instituto Bolivariano (1 etapa) San Andrés Islas por valor inicial de 13 mil millones 079’608.412, pero luego se realizaron varias adiciones para concluir definitivamente la obra que consta de un moderno edificio de cuatro plantas, todo cubierto, hecho con estructuras metálicas para soportar los fuertes vientos que circulan en el área, con toda la dotación de aulas, laboratorios, ascensores, equipos, etc., donde funcionarán las jornadas unificadas del colegio Bolivariano, uno de los más antiguos e importantes de las islas.
Además de la edificación principal totalmente cubierta, se construye un segundo bloque, las canchas deportivas y la cafetería: El patio de recreo ahora estará cubierto e integrado a las aulas del primer piso donde se han instalado bancas y jardines, aunque las áreas alternas de la cafetería y las canchas también servirán para que los estudiantes puedan aprovechar el tiempo de ocio para su diversión.
Lo que si se pierde con la nueva estructura, frente a lo que si permitía la primera edificación que allí se edificó cuando los Capuchinos regentaron el colegio a principios de los años 1900, fue la panorámica sobre la bahía, para todos los estudiantes, ya que esta solo será visible para las aulas del costado oriental.
Aun así, los estudiantes del Bolivariano que han quedado confinados a la escuela Antonio Nariño, donde han tenido que recibir clases en los últimos tres años, esperan ansiosos que por lo menos en el segundo semestre del año puedan retornar a sus salones de clases en el nuevo edificio, para disfrutar de esta magna y multimillonaria obra como ya lo hacen los estudiantes del Flowers Hill Bilingual School, entregado por el Departamento a finales del año pasado.
















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