En pocas horas asumirá la responsabilidad más grande del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina: Ser el gobernador de las islas.
Es un privilegio que cada cuatro años le otorga el universo a un ciudadano de las islas.
Pero también, lo es, la oportunidad de sacar adelante este departamento capturado y acabado por la codicia y la avaricia; el desgreño, la improvisación, el saqueo, y la desenfrenada corrupción administrativa.

Las táreas y los compromisos son múltiples, e inmensos los desafíos, teniendo de por medio una sociedad caída, derrotada, cómplice, y tantas veces defraudada, que ha perdido la fe y la esperanza en sus gobernantes.
Su rol en la dirección y conducción de las islas por un nuevo comienzo – su slogan de campaña-harán de usted el «personaje número uno» a ser seguido, observado y escrutado.
Trabaje con pulcritud. Haga «todas» las cosas bien. Repase y revise lo que escribió en su programa de gobierno, y lo que le dijo a la gente en los debates. Sea fuerte, honrado y honesto. Devuélvale con elegancia la dignidad al Gobierno.
Le deseo lo mejor, porque si la tárea es bien hecha por usted, todos nos sentiremos halagados y contentos de haber tenido un buen gobernador.
Y nunca olvide que el riesgo lo creamos nosotros mismos si hacemos malas alianzas y nos rodeamos de malas compañías.

















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