Un informe del portal QUITASUEÑO expresa y recoge las preocupaciones por el uso de pesticidas de la multinacional Bayer quien atraviesa graves problemas legales y financieros por el anuncio de autoridades mundiales de la salud, de que sus productos usados para fumigaciones ea causante de daños nocivos para la salud, como el cáncer.
Quitasueño recuerda que la Gobernación Departamental de San Andrés, Providencia, y Santa Catalina, expidió en los pasados días un comunicado en donde informa que a través de la Secretaría de Salud, y debido al incremento de la población del mosquito, vector transmisor de enfermedades como dengue, sica y chikungunya, se realizarían fumigaciones espaciales en todos los barrios del departamento, de acuerdo al cronograma que establece como fecha de inicio el 21 de enero de 2020. El área de fumigación espacial comprende tanto el sector urbano como el rural de la isla de San Andrés.
Afirma el medio digital que la información suministrada por el Secretario de Salud Departamental, Dr. Julián Davis Robinson, da cuenta de que efectivamente la Gobernación Departamental realizará las fumigaciones programadas con “Aqua Kotrine”, o “Deltametrina”
La Deltametrina actúa por contacto e ingestión afectando al sistema nervioso de los artrópodos como insectos, arácnidos, crustáceos y miriápodos, provocando su muerte. Aunque junto al Malation es el insecticida más utilizado en el mundo por los agricultores, es considerado como un pesticida que ofrece riesgos severos con su contacto e inhalación.
BAYER, titular del registro de la Deltametrina en Colombia, comercializa el producto con el nombre de “DECÍS FLUXX” y establece precauciones y advertencias en la utilización, manipulación y operación del producto, haciendo énfasis en las posibilidades de causar irritación y daño temporal a los ojos, e intoxicación, con irritación local, excitación, convulsiones y vomito, sin tener un antídoto específico, por lo cual cualquier tratamiento es sintomático, y advierten que como contraindicación debe considerarse la utilización de derivados de la atropina y/o epinefrina.
Su impacto ambiental es notable, y es escasamente selectiva, por ello es particularmente nociva para toda la Entomofauna, compuesta por todos los insectos auxiliares útiles en los cultivos, incluyendo a las abejas.
Aunque la Deltametrina está clasificada en los humanos como moderadamente tóxica por la Organización Mundial de la Salud, los formulados comerciales están clasificados normalmente como nocivo o no clasificado, según la concentración.
Deltametrina es considerada muy tóxica para la vida acuática, particularmente los peces, y por lo tanto no debería ser utilizada en islas oceánicas como, San Andrés, Providencia y Santa Catalina, pertenecientes a la Reserva Mundial de Biosfera “Sea Flower”.
Afirma la publicacion que las abejas serán las primeras afectadas en las islas y mostró la preocupación del reconocido apicultor de las islas, César Palacio Santos, por el retorno de las fumigaciones al Archipiélago, manifestó:
(…) No se debe fumigar con química de síntesis por que se están eliminando los polinizadores incluyendo la abeja la cual está considerada como el ser vivo más importante del planeta (…) Hay que buscar alternativas y ya hay países que están utilizando la alteración del ADN del zancudo de tal forma que cuando copulen no se reproduzcan (…) Otra alternativa que se utilizó en San Andrés, siendo el Dr. Ralph Newball Sotelo, Secretario de Salud, fue la utilización del “Basillus Thurigiensis”. El Dr. Newball se impuso contra la utilización del “Malation”, insecticida organofosforado, que al igual que la “Deltametrina “, mata a los insectos por contacto, ingestión e inhalación; de gran efecto de choque y bajo poder residual (…) Hay un grupo de investigadores de las islas que han trabajado sobre este tema y han presentado sus trabajos académicos a la Universidad Nacional, obteniendo el puntaje más alto como calificación. El gobierno departamental debe aprovechar sus conocimientos y retornarlos a las islas para que se constituyan en asesores del Plan De Desarrollo y su ejecución en la materia (…) Se descubrió que en San Andrés hay una especie que se llama “Notonecta”, que son una familia de insectos acuáticos del orden de los hemípteros conocidos como remeros, garapitos, chinches de agua o nadadores de espalda. Tienen la facilidad de reproducirse en el agua, y de desplazarse volando.Con ellos puede iniciarse un proceso de control biológico hasta su consolidación (…) San Andrés tiene el índice de mortalidad por cáncer más alto del país. Fumigar podría generar mayores riesgos para la comunidad que los beneficios que se puedan obtener a corto, mediano, y largo plazo, sin que con ello se desconozcan los riesgos de enfermedades transmitidas por el vector del dengue, el zika, la chikungunya y la malaria: El Anopheles y el Aedes Aegypti, agravado por la sobrepoblación y sus prácticas y hábitos nocivos con el medio ambiente (…)
Todo en la isla de San Andrés se encuentra ambientalmente alterado e impactado negativamente. Si persistimos en prácticas que deberían observarse dentro de criterios de prevención y precaución, correremos el riesgo de entrar en un proceso de insostenibilidad ambiental generalizada. Fotos de Archivo


















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