Por Juan Carlos Gutiérrez Betancur *
Estadisticamente hablando, más del 99% de las personas se recuperan del COVID-19, pero hay efectos secundarios que perduran en muchos así pasen a fase de recuperación.
Desde el punto de vista de la Infection Fatality Rate (IFR), el virus se comporta como la influenza pero sus efectos secundarios de largo plazo son peores. Las estimaciones recientes indican que la IFR = Infection Fatality Rate = 0,75% para COVID 19.
Es baja, pero pongamos las cosas en contexto:
Supongamos que un pais como USA tiene 328 millones de habitantes, y que a finales del año 2020 el 50% de la población llegan a estar infectados. Con una IFR de 0,75% eso significaría que habrían:
328.000.000 x 0,50 x 0,0075 =1.230.000 muertes acumuladas en dicho país para comienzos del año 2021.
De los que no murieron, habrán algunos que experimentarán síntomas neurológicos post virales que dificultarán su desempeño social, laboral y académico.
1.230.000 es un número absoluto muy grande de muertos debido a una pandemia mal manejada en medio de errores de política pública e incertidumbre, así proporcionalmente la IFR sea menor al 1%.
Ahora, supongamos 2 escenarios para el caso mundial.
Supongase que pasan 2 años de pandemia, y ésta se extendió por todo el planeta afectando al 40% o al 20% de la población mundial.
1) Con 40% de la población mundial infectada:
Potencial de muertes =
7.000.000.000 x 0,40 x 0,0075 = 21.000.000
2) Con 20% de la población mundial infectada:
Potencial de muertes =
7.000.000.000 x 0,20 x 0,0075 = 10.500.000
Son muchas muertes en valor absoluto. Suficientes para frenar una economía, y poner en jaque al sistema sanitario mundial.
Ahora partamos del Escenario 2 en donde suponemos que se infecta el 20% de la población mundial, pero supongamos ahora que de los recuperados el 33% quedan experimentando síndrome post viral (encefalomielitis mialgica), caracterizado por niebla cerebral, fatiga recurrente y síntomas neurológicos, por meses o de por vida, debido a la tormenta de citoquinas:
Total de Infectados =
7.000.000.000 x 0,20 = 1.400.000.000
Total de Recuperados con Síndrome Post Viral =
Total de Infectados x [(1- IFR) x Tasa de Síndrome Post Viral]
Total de Recuperados con Síndrome Post Viral =
1.400.000.000 x [(1- 0,0075) x 0,33]
= 458.535.000 personas recuperadas en el planeta tendrían síntomas neurológicos recurrentes.
Ahora supongamos que de éste número último, la quinta parte termine desarrollando Alzheimer en los próximos 30 años, debido a los efectos secundarios de la infección.
Número de casos nuevos de Alzheimer =
458.535.000 x 1/5 = 91.707.000 nuevos casos de Alzheimer.
Está claro que el asunto hay que mirarlo estadisticamente. No es una gripita.
Sus efectos combinados de corto y largo plazo lo convierten en algo más letal y disruptivo que una simple gripita.
Considerar el COVID 19 como una simple gripita es desconocer la complejidad biológica sistémica de un virus nuevo.
Una simple gripita no frena la economía, ni sube la tasa de desempleo a niveles del 20%, 30% o 40%, ni ocasiona el colapso del sistema hospitalario de algunos países, ni interrumpe las cadenas de suministro globales.
Muy probablemente después de la pandemia vendrán en forma consecuente otras pandemias:
Pandemia metabólica: ==> Resultado: Se acentuará.
Pandemia neurológica: ==> Resultado: Crecimiento exponencial del exceso en el número de casos de Alzheimer.
Pandemia de hambre:
Las cuarentenas recurrentes afectan más a las poblaciones de países de bajo nivel de desarrollo, deteriorando aún más su escaso capital humano ==> Resultado: Aumento de niveles de pobreza, desnutrición, desigualdad social, deterioro ambiental e inseguridad.
* Profesor de Finanzas
Escuela de Economía y Finanzas
Universidad EAFIT















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