El 16 de noviembre, tras el paso del huracán Iota, el gobierno Duque se volcó a San Andrés y Providencia, y anunció ayudas para las familias y comerciantes que lo perdieron todo.
Pero los isleños y algunas autoridades señalan que la ayuda no se ha canalizado de manera efectiva y que, a un mes del desastre natural, hay gente que sigue durmiendo a la intemperie.
Así lo señala una dura carta que el defensor del Pueblo Carlos Camargo, le acaba de enviar al Gobierno, conocida en primicia por EL TIEMPO.
Si bien reconoce la rápida y oportuna acción del Gobierno para restablecer servicios esenciales y atender la crisis humanitaria, Camargo asegura que persisten graves afectaciones a la comunidad.
El SOS
Empieza por solicitar que se mejore la red de distribución de alimentos, agua potable, medicina y ayuda, en general.
Hay personas que no están en los albergues y se encuentran a la intemperie, debido a la calidad de los plásticos y carpas que son arrastrados por los vientos…
«Hay personas que no están en los albergues y se encuentran a la intemperie, debido a la calidad de los plásticos y carpas que son arrastrados por los vientos, situación que reviste especial gravedad ante las fuertes lluvias que aún afectan al Archipiélago», dice Camargo en su carta.
Y agrega que es urgente la creación de la empresa socia del Estado para que opere los hospitales de San Andrés y Providencia y el puesto de Salud de San Luis. En Providencia, el hospital debe ser reconstruido.
Tomado de El Tiempo















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