
El joven emprendedor y su familia, Winston Arenas Jay, decidió aprovechar todo el tiempo de la reconstrucción y de la segunda temporada de la Pandemia para crear su propia parcela que le produjera las cosechas agrarias que los fértiles suelos de Providencia permiten.

Mientras muchos desgastaban sus energías en las discusiones respecto del tortuoso proceso de reconstrucción, él se enfocaba en algo muy productivo que era poner a cultivar la tierra con frutales, hortalizas y hasta flores. Su historia la relato el pasado 21 de noviembre y es no sólo digna de resaltar, sino también de admirar y replicar. Aquí públicamos su escrito como testimonio de vida a ser tomado en cuenta para salir adelante en medio de la crisis y a mostrar como los tiempos difíciles nos dan nuevas oportunidades, antes que dedicarnos a ver solo lo negativo:
Hace algunos días, cuando se acercaba el aniversario del paso del huracán Iota por las islas, comencé a sentir la necesidad de escribir algo alusivo y conmemorativo a esta fecha (esto debido a mi afición empírica e involuntaria por la escritura).
Pensé en diversos temas por abordar, pero no quería hacer el típico balance del año, ni mucho menos abordar temas negativos o que recordaran más nuestra tragedia, sino, por el contrario, mandar un mensaje positivo y de esperanza, que reflejara mi sentir personal y la visión de vida que estamos adquiriendo.

Finalmente me decidí por escribir «una trilogía», que reflejara mi realidad, que reflejara lo que la vida estaba haciendo conmigo y de mí en los últimos tiempos, que también reflejará algunas pequeñas enseñanzas que iba recogiendo de este proceso, que dejara un mensaje positivo, que mostrara que cada uno de nosotros en la isla no nos estamos quedando quietos, y que desde la perspectiva de cada persona, estamos trabajando para que este pequeño territorio avance y podamos ver muy pronto el renacer de la divina Providencia.
Mi vida estos últimos tiempos se ha reducido a mi familia y a sembrar para crear un espacio que enriquezca la vida de ellos, y es por esto que decidí abordar estos temas, y reflejar a través de las letras lo que aveces no se exterioriza a través de las palabras.
Este último escrito, es solo para decir gracias, muchas gracias a cada persona que se tomó el tiempo de leer los escritos de estos últimos días, también a cada persona que me envió sus tan motivantes, emotivos y alentadores mensajes, pero sobre todo, para darle gracias mil a:
Doris Elena Londoño Rueda y Cesar de yellow home, la linda miss Perla en San Felipe, Sholette Taylor Britton y Jack, Annie Zuleine, Maricruz y Alci, michelly Howard, vivero el bosque, karen en pueblo viejo, Ricardo Huffington, Marie Joëlle Delplace Blanchard, Saul Jay y kathryn, Francisca y Fredy de Santa Catalina, Javier Ramirez, Paul Jiménez Caro y becky, Susany Hooker, Wilfrido Castrillo «el chirri» y karin Michote, Erika Ramírez y la granja municipal, Dra. Marcela Cano y el PNN mc bean lagoon, Araceli y Dundy, la prima Adel Archbold, sr. Justo Lung, Juan Carlos y Anita, Junior Rojas, Marcela Ampudia y Providencia Sjogreen food producers asotiation, la esposa del pastor Rupert Flores, Nathalie y la familia de Margarita’s Garden, Bambi y Maria Paola Iannini Guerrero, míster Dionisio Livingston, Evelio «el famoso huevoncio» y sobre todo a mi papá y mi mamá.
Cada una de estas personas contribuyó con nosotros de la manera que esperé que las corporaciones ambientales lo hicieran, pero no pasó, a pesar de las solicitudes (perdón, prometí no escribir nada negativo en mis escritos, pero tengo esa rasquiñita y para superarlo debo exteriorizarlo ??). Cuando ellos me decian «NO», ustedes me dijeron «SI», pero todo pasa en la vida por algo, y eso hizo que valorará aun más, cada semillita o ramita donada por ustedes y que contribuyó a que este espacio después del huracán pudiese volver a ser una realidad. Muchas muchas gracias a todos ustedes, espero no se me haya escapado nadie.
QUE RICO ES CREAR NUESTRO UNIVERSO CON UN PEDACITO DE CADA UNO DE USTEDES EN EL.
Que mi Dios se los multiplique y sobre todo gracias a este gran Dios, nuevamente por protegernos y porque el es quien ha permitido que todo esto sea posible.
Hasta una próxima oportunidad.
Este es el…… FIN.


























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