
– Julián Fernández Niño, director de Epidemiología y Demografía delMinisterio de Salud, explicó los cambios en Colombia.
En un nuevo Facebook Live del Ministerio de Salud y Protección, con el objetivo de aclarar dudas de los ciudadanos, el
director de Epidemiología y Demografía, Julián Fernández Niño, explicó los cambios en los lineamientos de acceso a pruebas y aislamientos, así como en el tiempo para la dosis de refuerzo, frente al actual pico provocado por la variante Ómicron.
Sobre el momento actual, señaló que el país y el mundo enfrentan una situación de la pandemia distinta a la de 2020 y 2021 y, si la pandemia cambia, se deben adaptar las estrategias al momento actual de esta.
Por ello, señaló que, frente al aislamiento y teniendo este desafío con la propagación de la variante Ómicron, lo que se observa es que de manera invariable en todos los países donde se detecta, en muy poco tiempo llegua a ser dominante.
“Una vez dominante, produce picos abruptos con un incremento explosivo de casos y que incluso algunos han catalogado como quizás el virus respiratorio más contagioso”, resumió el director.
Asimismo, destacó que la evidencia también sugiere que esta variante tiene una menor severidad relativa, al compararla con la severidad de otras variantes. Sin embargo, fue enfático en señalar que el hecho de que sea probabilísticamente menor el riesgo de complicarse o morir, esto no quiere decir que no se pueda presentar.
“Esta severidad o muerte se da en personas no vacunadas o con factores de riesgo, que no se han puesto su dosis de refuerzo”, precisó Fernández Niño.
El funcionario, con este contexto, llamó e invitó a los colombianos a asistir a los puntos de vacunación, destacando que Ómicron es una variante que genera un desafío para los sistemas de salud, con un incremento en contagios, como se ve en la gráfica.
“Todavía en muertes no se da ese incremento tan marcado.
Esperamos que si se da ese incremento, no será tanto como en otras olas”, agregó el director, poniendo de ejemplo el caso de Estados Unidos, donde las muertes se están dando en su mayoría en personas no vacunadas. En el mismo sentido, destacó que “Ómicron es un desafío complejo para los sistemas de salud, tiene un comportamiento distinto a lo que habíamos observado en estos casi dos años de pandemia”.
En cuanto a los cambios en los lineamientos, destacó que lo que se busca es evitar congestión y priorizar a quienes más lo necesitan y destacó que “cuando -el ciudadano- se queda en casa está ayudando a priorizar a quienes necesitan ir al servicio.
Entones, estamos en un desafío que es de la institucionalidad, pero también de la sociedad”.
Cambios
El director destacó que ciertamente el mundo está en un momento diferente, pero transitoriamente se dará una transformación en la manera en que se entiende el covid-19.
No obstante, reseñó que el país ha tenido grandes avances en las coberturas de vacunación y el hecho de que no se está en 2020, hace que no se pueda
seguir pensando como se actuó en ese momento.
“Tenemos alta cobertura con esquemas completos en grupos de riesgo, avances en vacunación de refuerzo, tenemos vacunas que han mostrado que mantienen una buena efectividad para las formas graves y que esta crece cuando aplicamos el refuerzo”, explicó el funcionario.
Por ello, ante los cambios, señaló que se le dará importancia a la vigilancia clásica, en la que el diagnóstico etiológico (causas de la enfermedad) es importante en contexto clínicos, pero al igual que con los cientos de virus que existen, no se realiza un diagnóstico etiológico para todos los casos existentes.
“Estamos en pandemia, pero tenemos que pensar en una estrategia enfocada más en proteger a los más vulnerables, proporcional a lo que la sociedad puede acordar para disminuir los impactos de las medidas”, reseñó Fernández Niño.
Personas con sintomatología
En este caso, manifestó el funcionario, lo que contribuye a cortar las cadenas de transmisión es el aislamiento. En la medida en que el ciudadano se aísla será menos probable que contagie a otras personas.
“Ómicron cambió algunas reglas de juego, porque su periodo de incubación es más rápido”, destacó el director, quien hizo hincapié en que los sintomáticos tienen que aislarse tempranamente, pero ahora mucho más, porque mucho más rápido puede ser contagiosos.
“Lo más importante es cuándo me aíslo: Inmediatamente comienzan síntomas, porque si se aísla al tercer día, puedo generar muchos contagios”, reflexionó el funcionario, dejando claro que se requiere que un aislamiento temprano, desde el momento en el cual comienzan los síntomas.
“Todas las personas que tengan síntomas respiratorios tienen que aislarse inmediatamente, sin importar su estatus de vacunación, edad u otra característica”, planteó Fernández Niño.
Asimismo, recomendó a los empleadores que apoyen ese aislamiento temprano, dado que la espera de resultados de una prueba, por ejemplo, puede afectar a sus compañeros, porque puede producir otros contagios.
¿Pruebas o no?
Ante esta inquietud, que ha sido quizás la más planteada con los cambios de los lineamientos, el director de Epidemiología y Demografía destacó que a nivel global la demanda de pruebas durante la ola ómicron ha estado por encima de las capacidades de testeo, pero hay que entender que como es tan abrupto el incremento, se corre un riesgo y es que las personas jóvenes desplacen a los adultos mayores con riesgo.
“El uso racional de pruebas es ponerlas en donde más hacen la diferencia”, indicó Fernández Niño, al explicar que se hace la diferencia en la población de mayor riesgo, con comorbilidades o menores de tres años, por ejemplo.
En cuanto al contagio, destacó que una altísima proporción de la población se va a infectar, pero hay que tratar de evitarlo y, “si te llega a dar, estar lo mejor preparado posible, con vacunación, refuerzo y medidas de bioseguridad”.
El director también les habló a los jóvenes sin factores de riesgo, pues les recomendó que no es necesario que vayan a los servicios de salud presencialmente, pero estén pendiente de signos de alarma, como dolor en el tórax, dificultad para respirar, dolor de cabeza, fiebre que no se controla en casa.
“Si tengo signos de alarma, más que la prueba, la atención médica, pero hagamos un uso racional de los servicios”, indicó, al dejar claro que no se requiere prueba de salida a los siete días, es decir, después de que pase el aislamiento no es necesaria una prueba “ni el empleador me la puede pedir”.














Por