Ya lo había denunciado The Archipiélago Press hace varios meses sobre el derroche de recursos que supera los mil millones de pesos, gastados por el alcalde de Providencia Arturo Robinson Dawkins en inocuas limpiezas de arroyos en esa isla y un aguacero la semana pasada dejó en evidencia que la adecuación de tales canales no se hizo, o no en la forma adecuada, lo que facilitó que se desbordara algunos de estos, convirtiendo las vías de la isla en peligrosos y caudalosos ríos que arrastraron a su paso cuanto encontraron.
Una funcionaria suya, de la Unidad de Cultura fue la directamente damnificada, al arrastrar su flamante vehículo; una camioneta de platón, doble cabina, de color azul, que se convirtió en una lancha a medio naufragar con el embate de las aguas. Frente a esta situación, y con justa razón, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Providencia urgió la necesidad de hacerle mantenimiento a los arroyos; mantenimiento que ya se creía contratado y ejecutado con las docenas de contratos entregados a dedo por el alcalde con precios casi que calcados por cada contrato asignado y que The Archipielago Press ya había denunciado anticipadamente.
La denuncia
El Gobierno Municipal de Providencia graduó a punta de contratos de mínima cuantía a un grupo selecto de contratistas en “dragadores” de cuencas y canales hídricos y se ha gastado cerca de mil millones de pesos del presupuesto de la Alcaldía en limpieza de arroyos.
Estos cuerpos de agua por lo general son riachuelos o riveras,corrientes naturales de agua que normalmente fluye con continuidad, pero que a diferencia de un río, tiene escaso caudal, que puede incluso desaparecer en la estación seca, verano o invierno, dependiendo de la temporada de lluvia para su existencia. Un arroyo puede tener, especialmente en su curso montañoso: cuenca de recepción, canal de desagüe y cono de deyección.
Lo cierto es que un verdadero trabajo de limpieza de arroyo supone una labor tecnificada propia de ingenieros y expertos en dragados, ya que dependiendo de funcionamiento natural, cada uno de ellos necesita cuidados periódicos, a veces más profundos y otras menos que permita mejorar el escurrimiento, los niveles de los cauces, los problemas de drenaje y las diferencias de altura en las distintas localidades y de las tareas abocadas a lo que se conoce como “aguas superficiales, es decir, desagües pluviales”, pero este programa de limpieza corresponde a tareas improvisadas de intervención de estos afluentes de aguas donde solo se ha hecho un esfuerzo superficial de retirar solo lo que obstruya el paso del agua en las principales zanjas, sin mayor tecnificación que labores de rocería, limpieza, retiro de sedimento y reforestación ribereña, pero sin un verdadero dragado de tales cuencas para mejorar un flujo ideal de aguas para evitar inundaciones
La Unidad Investigativa del semanario The Archipiélago Press a través de un derecho de petición que la Alcaldía Municipal contestó incompleto obtuvo 66 órdenes de servicios de mínima cuantía por varios valores sobre las labores de limpieza reforestación y señalización de los arroyos del municipio de Providencia las cuales suman $1.100millones, en donde se repartieron varios de estos contratos a un mismo contratista, en lo que además se podría constituir en una fraccionamiento de contratos de mínima cuantía para evitar tener que convocar a procesos de selección objetiva, como quiera que el objeto y rubro de contratación son los mismos.
Uno de los casos más llamativos es el contratista Dusty Newball Bush a quien el secretario de Gobierno Crispín Newball Archbold con funciones delegadas de ordenación del presupuesto, le asignó cuatro órdenes de mínima cuantía para la limpieza de arroyos. Se trata de la oferta #455del 7 de marzo 2014 por valor de $16, 490,000, la #480 del 2 de mayo de 2014 por valor de $15, 450,000, la oferta #963 del 10 de septiembre por valor de 16, 092,163 y la oferta #982 del 11 de septiembre por valor 15. 912.100. Es decir en dos días seguidos se le adjudicaron dos contratos por cerca de 32 millones de pesos.
Igual acontece con un hermano de este contratista a quien se le asignaron dos órdenes de mínima cuantía. Se trata del señor Larkin Newball Bush quien aparece con la orden #447 del 7 de marzo del año 2014 por 15 millones 589 mil pesos y la orden #501 del 12 de junio del mismo año por valor de 16 millones 094.740 también, figura Casimiro Oswaldo Newball Hyman con tres órdenes de mínima cuantía, las ofertas #444del 7 de marzo del 2014 por valor de $16,327,000; la #507del13 de junio del 2014 por valor $16,461,000 y la oferta #760 del 15 de agosto del año 2014 por valor de $16,520,000; dos órdenes para Charles Oliver Cramston Rodríguez ( # 455 de 2014) por valor de $ 16.347.155 y la # 466 de 2014 por $ 15.873.000; Manuel Teobaldo Gómez García, con dos órdenes de servicio ( # 456 de 2014) por valor de $ 16.436.500 y (# 491 de 2014) por valor de $ 17.150.000 y los hermanos Carmelo Julio y Roque Antonio Archbold Guarín con órdenes # 472 y # 474 de 2014 por valores de $ 15.913.800 y $ 16.021.213 respectivamente.
Y aunque Providencia apenas tiene una extensión de 17 kilómetros², con 7 km de largo y 4 km de ancho y con una abundante hidrografía, no obstante muchas de estas corrientes nacen en la llamada Serranía Central pero su longitud no supera el kilómetro y medio, pero al decir de la Alcaldía, tiene tantos arroyos como para invertir más de mil cien millones de pesos en su limpieza.
Bien vale la pena que las autoridades ambientales y entes de control hagan una inspección a tales cuencas y arroyos a efectos de verificar la eficacia de la limpieza, drenaje y reforestación que merecieron la multimillonaria inversión.

















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