
“Qué maquiavélica nos resultó la ministra”: Vargas Lleras advierte lo que busca Carolina Corcho, crear una crisis para no tener que hacer la reforma a la salud en el Congreso
El exvicepresidente asegura que la funcionaria tiene una “animadversión enfermiza con el sistema creado por la Ley 100″. Agrega que quiere “hacer trizas el sistema de salud existente”.
Germán Vargas Lleras dijo de frente lo que muchos sostenen en privado: que el plan de la ministra de Salud, Carolina Corcho, es crear una crisis de tal dimensiones que la reforma a la salud nisiquiera tenga que darse por los canales democráticos. A juicio del exvicepresidente, todo apuntaría a que la apuesta a poder intervenir a esas entidades usando medidas de emergencia.
“Según la ministra, a las EPS hay que culparlas de todo. Que son unos meros intermediarios, que encarecen los servicios, que sobran, cuando en realidad son las entidades que gestionan la totalidad del riesgo en salud”, asegura Vargas en una columna de El Tiempo.
Y sostiene que lo que sucederá con la reforma es una catastrofe para el sistema de salud, pero más grave: para los colombianos. Vargas retoma lo que han dicho ya los expertos y es que el país está adportas de retroceder 30 años y volver a las épocas de antes de 1993, y de la famosa ley 100, cuando el sistema de salud apenas tenía cobertura en un 29% de su población.
“Eso ya lo vivimos con el antiguo y tristemente recordado Seguro Social. Corrupción, politiquería, quiebra y pésima atención. Buen ejemplo es el de Cundinamarca, les autorizan capitalizar a Convida en 40.000 millones y a los 20 días los intervienen y liquidan.
Francamente un atraco. No hay que ser un adivino para ver a dónde vamos a parar por este camino”.
“Hay que generar una crisis explícita del sector, afirma la ministra. Por esta sola afirmación debería responder disciplinaria y fiscalmente, y con las primeras fallas de los servicios de salud, convertidas en ciudadanos fallecidos, también en lo penal”, advierte Vargas.
Vea a la ministra de Salud decir que se necesita una crisis en el sector
La ministra lo ha dicho. Para que el sistema cambie, se necesita una crisis. Y según el exvicepresidente, la crisis se dará pronto por cuenta de que por la misma solicitud de la ministra el sistema de aseguramiento quedará desfinanciado, si el Congreso le quita billones en su presupuesto, como ella lo solicitó, cuando la realidad es que se necesita más dinero. “Es lo que pasa cuando se le quiere meter ideología a todo.
Basta de revanchismos y odios represados. La campaña ya terminó, señora ministra”, dice Vargas.
“Borrar del mapa a las EPS es la consigna: desfinanciarlas, desprestigiarlas y quebrarlas. El desfinanciamiento ya comenzó con la triste e inédita intervención de la ministra en el Congreso, donde abogó por una disminución del presupuesto para su sector. Jamás había ocurrido en Colombia tal despropósito”, sostiene.
“Una explicación, y dudo que exista otra, es que reducir el presupuesto del sector puede tener como objetivo deseado deteriorar los niveles de acceso, atención y servicio. Ello obligaría a poner los reflectores sobre las EPS y el sistema en general para erosionar las bases de su legitimidad, existencia y operación.
“Qué maquiavélica nos resultó la ministra Corcho”
Vargas explica que esa crisis puede tener un fin.
Cuando los colombianos no tengan cómo acceder a los servicios de salud, la reforma ya no será en el Congreso. La crisis será tal que la ministra y su superintendente podrán activar los mecanismos de emergencia, para lo cual tendrán completa autonomía.
“Quizás estén apostando a que no se requiera reforma de la ley, pues el sistema colapsará pronto y podrán actuar con medidas de emergencia. Se rumora, por ejemplo, la modificación del decreto 441 de 2022 para cambiar los mecanismos de contratación de la red. Esto por sí solo sería una bomba.
Es solo ver la robadera en un programa elemental como el PAE, de alimentación escolar, administrado por los entes territoriales”.
Las alarmas del sector están encendidas.
La revista Semana recogió testimonios de médicos, directores de clínicas y hospitales y expertos para su última edición.
Por todo lado se anticipa una hecatombe. Una “implosión”. Un apague y vámonos. Y esa situación ha generado pánico.
En las últimas semanas, en clínicas, hospitales y EPS del país no se habla de otra cosa: el revolcón de la salud que se avecina.
Nadie conoce los detalles, pero algo está claro: se eliminará el sistema actual y uno de sus estandartes, las EPS. Aún no se sabe cómo se reemplazarían esos componentes vitales, pero desde ya muchos anticipan un caos sin antecedentes.
La ministra de Salud, Carolina Corcho, decidió convocar esta semana a una rueda de prensa y reconoció que se vive un ambiente de “zozobra”, “ansiedad” e “incertidumbre”.
Pero llegó con los taches puestos y calificó los miedos de los “expertos” como “mentiras, tergiversaciones e infundios”.
Acusó incluso a un “partido de la oposición” de estar detrás. Dijo que estas intervenciones (que hicieron gremios y médicos) “envilecen” el debate y que no considera que se hagan con altura.
Su intervención, aseguró, tenía como objetivo dar “tranquilidad”, pero en el sector salud generó todo lo contrario.
Reforma a la salud, ¿el remedio es peor que la enfermedad?
El pánico está presente. No dio tranquilidad, a tal punto que la ministra tuvo que salir de nuevo el viernes para hablar de su anunciada reforma.
Semana habló con médicos, directores de hospitales, gremios de la salud y asociaciones de pacientes. Estos son los principales temores frente a lo que podría incluir el proyecto que alista la ministra Corcho, bajo un ambiente tenso y de absoluta prevención.
Nadie conoce los detalles, pero algo está claro: se eliminará el sistema actual y uno de sus estandartes, las EPS.
Una ministra antisistema
Antes de que Gustavo Petro ganara la presidencia, el nombre de la psiquiatra Corcho ya causaba escozor. La entonces miembro de la Federación Médica Colombiana había sacado de casillas a los más conciliadores. A Alejandro Gaviria, hoy su compañero de gabinete, lo desencajó. Corcho, quien tenía una virulenta cuenta de Twitter, aseguró que en el país habían “fallecido por mortalidad evitable un millón trescientos mil colombianos entre 1998 y 2010”.
Gaviria le reviró duramente y la acusó de tener mala fe. “Resulta increíble las estupideces que se dicen en los debates sobre el sistema de salud.
La falta de cualquier intención de honradez intelectual es inquietante. La mentira como principio”, le escribió enfadado.
El entonces ministro de Salud, Fernando Ruiz, salió a desmentir las cifras.
Los trinos de Corcho fueron noticia, pues la acusaron de difundir información falsa y tergiversar datos.
Dijo, por ejemplo, que Estados Unidos había excluido a Colombia del suministro de vacunas, que los colombianos se vacunarían solo hasta 2023 y que las EPS no trataban el cáncer.
















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