(Captura de imagen tomada de Internet) ¿ Que tan valioso es el agua para usted, estimado lector ?. Nunca terminaremos de comprender totalmente, lo valioso que es el agua para los seres vivos y las plantas. Tampoco podemos decir que el agua no era un problema antes del Puerto Libre, pero había una disciplina y una cultura para manejar el agua. Sin embargo nadie puede negar que el problema se volvió agudo a raíz de la desafortunada decisión y poca sabiduría, al ordenar la superpoblación de nuestro Territorio como política de Estado, en forma improvisada e irresponsable, y sin medir las consecuencias. Consecuencias que hoy vivimos y el pueblo raizal está pagando el mayor precio.
Colombia planeó y ejecutó la superpoblación de las islas, por los continentales, para eliminar la diversidad racial y evitar cualquiera unidad del pueblo nativo. San Andrés, va derechito a ser un desierto, tal como lo es en la baja Guajira hoy.
El agua es necesario para la subsistencia los seres vivos — hombres, animales y plantas –. Cada ser vivo tiene una serie de actividades complejas para desarrollar, a fin de que su vida pueda seguir su curso normal. Los tejidos de los organismos vivos tienen entre un 75 y 95% de agua, dependiendo de la especie. El cuerpo de un hombre normal, está compuesta por dos tercios de agua. Si al hombre le llega a faltar este precioso líquido, por alguna razón, sufriría de una enfermedad llama deshidratación, que puede ser leve o aguda y si por alguna razón el cuerpo del hombre no puede procesar y expulsar los excesos de agua residual, sufriría de una enfermedad llamada hidropesía.
Nuestro Territorio, especialmente San Andrés, está en una severa crisis por la falta de agua provocada por la alta densidad poblacional. Nadie puede decir, que la temporada de lluvia ya comenzó en pleno. Hemos visto lluvias leves y aisladas que caen como sendas. Es decir, puede que este lloviendo en la parte norte de la isla, pero al llegar a la parte central (The Hill), apenas caen gotas aisladas.
Lo más urgente en estos momentos, es la reducción inmediata de la densidad poblacional, entre un 60 a 70%, y la implementación de una forma alterna para surtir de agua a la población ya reducida según la capacidad de la isla y de esta forma se podría reducir en algo la excesiva demanda sobre los 6 mil pozos profundos que ya existen. Falta por confirmar esta suma. Estoy haciendo énfasis en la reducción poblacional no solamente por el agua, sino también por el espacio vital que aún nos queda, ya que el Territorio es para la supervivencia del raizal y no del continental.
Mi insistencia no es xenofóbica, por el contrario, es sentido común y de preservación. Vamos hacia un futuro, que es incierto, y la población se está multiplicando aceleradamente. El pueblo raizal tiene que defender el resto de lo que nos queda y aspirar a una reparación y restitución. Para ello debemos pelear hasta con los dientes y con las uñas. El raizal que no ve este peligro, le recomiendo visitar a su optómetra
Trasfondo histórico.
Según el escritor e historiador James Parsons (San Andrés y Providencia. Geografía histórica de las Islas), entre 1900 y 1906, la producción de coco llego a 16 millones de nueces. Para beneficio del lector, el suscrito hace notar que solamente las tres cuartas partes de la producción se registraba, ya que gran cantidad de nueces se usaba a nivel de los hogares para hacer aceite, run-down y el pulpa blanda como alimento. Además una buena parte se usaba para alimentar los animales, sin contar lo que las ratas destruían. Recuerdo que mi padre cosechaba entre 4 y 5 millones de naranjas cada año, la mitad se llevaba a Cartagena y la Costa (Nic.); ocupaba 15 o 20 mujeres y cerca de 5 hombres para cosechar la yuca dulce y la agria durante 15 días. Durante todo este tiempo tenía 5 caballos cargando todo lo que se cosechaba, incluyendo 30 a 35 mil cocos cada 90 días. De la yuca agria, se producía almidón, (el almidón se usaba para tratamiento de la ropa que uno iba a planchar y para hacer pegantes), harina fina y gruesa. El agua que se usaba para procesar la yuca agria, era altamente toxico para los animales. Esta harina se molía o se trituraba y se regalaba aquí mismo o se enviaba a la Costa hasta 2 o 3 toneladas (Colon, Bocas, Bluefields y Corn Islands y de allá nos enviaban otros productos como carne de tortuga, camarones, huevos de aves y maderas).
Los productos como banano, plátano, cuatro-filo, ñame, batata dulce, guanábana, aguacate, limones, limas, guayaba, bread-fruit, cañafístula, caña de azúcar, zarzaparrilla, maíz, patilla, melón etc., eran abundantes y algunos se cosechaban todo el año, ya que la humedad y la riqueza del suelo, lo permitían. Recuerdo una especia de plátano llamada “quinientos” cuyos racimos producían siempre más de 100 plátanos. De ahí su nombre. ¿Por qué hago mención de estos detalles? Porque las lluvias abundantes y la humedad del suelo eran balanceada y nutria pródigamente a las plantas.
El barro cubría por semanas el suelo laborable, esto hacia que las islas fueran buenas productoras en el campo. Adicionalmente a la humedad, había bastantes animales. De esta forma el suelo se enriquecía mucho con el estiércol. Sin embargo la densidad poblacional comenzó a aumentar y la demanda por agua también se aumentó proporcionalmente. Ya he relatado como se comenzó a cambiar irresponsablemente la fisonomía de la isla, mediante el traslado de tierras rojas del lado oeste de la isla y las arenas de las playas del Bay, San Luis y Sound Bay, a las construcciones de Northend o Town. Mientras tanto se rellenaba más de un tercio de la Bahía de Northend, los pantanos y los humedales. ¿ Por qué estoy escribiendo esto ?. Dejemos que el boletín Rojo & Verde No. 3. Sept.12/88 nos conteste:
“Al desaparecer el mar, el terreno rellenado, se convirtió automáticamente en un bien de la Unión, tal como lo definen las leyes de la Republica. Con el correr del tiempo, en el nuevo espacio fueron surgiendo asentamientos humanos en los cuales sus habitantes finalizaron siendo propietarios de los lotes al obtener el título del Estado por prescripción. Casi todos los bienes fueron adjudicados a las instituciones del Estado y a los particulares, de lo cual responderían los Consejeros Intendencias que por uno u otro motivo aprobaron el traspaso de los mismos y a las autoridades que no instauraron a su debido tiempo acción de recuperación de los bienes, aunque ellos sean considerados por las leyes como inalienables e imprescriptibles…
“Al raizal le estaba vedado hacer estos procesos, salvo algunos que se consideraban como amigos de Colombia. Lo que este Boletín no menciono, es que muchas tierras de familias raizales (colindantes con los pantanos y el mar) fueron cubiertas por arenas y fangos cenagosos provenientes del dragado de la compañía VAM Suramericana y estos vecinos terminaron siendo robados, tanto por el Estado como de parte de los llegados del continente y por la mafia que se habían creado (todavía esta mafia existe pero con algo de ingredientes, como la venta y reventa de tierras raizales). Me niego a creer que el IGAC, Registro de Instrumentos Públicos, Notaria, los entes fiscales, los juzgados, los políticos y los funcionarios públicos ignoraban lo que pasaba, con las tierras dragadas, el despojo a los raizales colindantes y la discriminación que se practicaba contra mi pueblo. El ex magistrado Jiménez W
alters Pomares, dijo en su libro Procesos de Pertenencia; “A partir de entonces el raizal es víctima de la usurpación de sus predios, mediante contratos dolosos “. A veces se trazaban calles y el terreno de un raizal quedaba dividido a uno y otro lado de la nueva calle y los vivos, con un gobierno permisivo, terminan por llevar una de estas porciones. El Estado agito el mar para perjudicar al raizal. Todo el mundo pudo aprovecharse, menos el pueblo raizal, con raras excepciones. Al contrario, el raizal fue y es la víctima. Por el contrario todo el mundo se aprovechó del raizal y lo siguen haciendo. Por ejemplo se gastan billones de pesos en nuestro Territorio, para “nuestro bienestar”, pero gran parte de mi pueblo sigue en la miseria social. Tengo un hermano en Estados Unidos y hace unos años vino a poner en orden sus tierritas, pero el Registrador de turno le dijo que no podía hacer juicio de pertenencia. Pero este mismo Registrador facilito este proceso a centenares de colombianos. Pudieron hacerlo y lo siguen haciendo. Comenzaron a perforar más y más pozos profundos, los arroyos secos, se volvieron secos de verdad (muchos arroyos secos, conservaban sus aguas hasta las próximas lluvias) los pozos artesanos se secaron, la vegetación y los sembrados comenzaron a achaparrase y a enfermarse, las nubes bajas llenas de agua se iban de largo porque la isla ya no podía detener su paso por ella, dejando menos y menos humedad al pasar. Muchas fuentes de agua incluyendo las inventadas por el hombre, comenzaron a ser contaminadas por el desorden reinante (por ejemplo ya las aguas de las cisternas no se pueden tomar, porque han traído de Colombia nuevas variedades de ratas, insectos, hormigas, pericos, palomas, etc., que ensucian los techos. Peor aún la atmosfera también está trayendo aguas acidas o contaminadas. El campesinado se fue a la quiebra y su minifundio se convirtió en una carga (dolor de cabeza), y los impuestos prediales le llovieron por los cuatro costados y pensó que la tabla de salvación eran la burocracia oficial y privada y la venta de su minifundio, pero estaba y está equivocado. Vender tierras heredades es un grave pecado y es como recibir una pinta de agua, estando en medio de un gran desierto y ya semi-deshidratado. Mientras tanto llegaban más y más gentes a radicarse en el paraíso, donde se volvía rico de noche a la mañana. Llegaban más gentes que gotas de lluvias, el mercado laboral no tardo en contraerse, el costo de vida subió como una cometa china y rebaso el poder adquisitivo del raizal, mientras tanto las oportunidades socio-económicas para pueblo raizal se disminuía y este se iba pauperizando más y más. Para empeorar las cosas se comenzó a practicar discriminación contra el raizal. En la década de los 80, el Movimiento Sons of the Soil (S.O.S.) hizo un estudio entre 2500 trabajadores y solo el 15% era de extracción raizal. ¿Qué excusa daban? El raizal era flojo, no estaba preparado, era corrupto y tenía un falso orgullo. En ese mismo periodo, El Tiempo hizo un estudio, y arrojó un resultado similar. Un estudio hecho por la antropóloga Nina de Friedman mostró que el sector privado y el gobierno ofrecieron pobres oportunidades equitativas al pueblo raizal para participar en su propio Puerto Libre y en el desarrollo de su propio Territorio. Esto es un delito, según los compromisos internacionales adquiridos por Colombia.
Uno de los problemas que el Estado no ha sabido aprovecharse es del almacenamiento de aguas de lluvia, que nos vendría bien a pesar de las contaminaciones por múltiples razones. Antes del Puerto Libre, los más pudientes construían cisternas o importaban grandes contenedores hechos de madera. Estos contenedores tenían varios aros que les servían como cinturones y el mismo agua les servían de sellante. Paralelamente a los problemas relatados aquí, se comenzó a talar los bosques y los cocales en la parte norte, este y oeste de la isla.
Si no se reduce la densidad poblacional y controlar la llegada de turistas, de nada servirá comprar desalinizadoras. Primero porque solamente Dios sabe el monto exacto de la población actual de San Andrés. Por otro lado el Estado no ha hecho un estudio de la capacidad poblacional ni turística de las islas. ¿Por favor ya es hora de que el Estado deje las improvisaciones. ¿Por qué hablamos de comprar desalinizadoras, sino hay estudios previos?
Para terminar, hace unos dias escuche a un líder señalando a dedo, los raizales que irían a conformar un equipo, para ir a dialogar con una nación vecina, pero mi coterráneo está pasando por lo alto a la Autoridad Raizal Provisional, legítimamente elegida. Atentamente,
*Por Enrique Pusey Bent, Pastor, miembro de la Autoridad Raizal, directivo del Mov. Amen y líder cívico.
















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