
Mientras el Gobierno Nacional promueve su campaña política con el uso de los recursos del Estado para posicionar su Consulta Popular, con un cabildo abierto en la Asamblea del Departamento, el DANE revela el dramático aumento del hambre en las islas que subió hasta un 32 por ciento en los dos últimos años.
La inseguridad alimentaria (hambre) medida a partir de la escala FIES aumenta en algunas regiones de Colombia.
De los grandes departamentos Bogotá y Valle fueron los únicos en donde la inseguridad alimentaria disminuyó. En Antioquia subió 6 puntos.
El deterioro durante el gobierno de Petro de la inseguridad alimentaria en Chocó, Córdoba, Vaupes, Guania, Putumayo, San Andrés y Nariño es dramático.
En San Andrés se deterioro 9,2 entre 2023 y 2024. A cierre de 2024 como mínimo el 32% de la población del archipiélago está viviendo en condiciones de inseguridad alimentaria.
Los resultados de inseguridad alimentaria revelan que a nivel del total nacional el indicador se redujo 0,6 puntos porcentuales entre 2023 y 2024, al pasar de 26,1% a 25,5%. Pero esto no refleja lo que sucede en muchas regiones.
La prevalencia de inseguridad alimentaria grave creció de 4,8% en 2023 a 5,0% en 2024. El análisis por áreas evidencia que, mientras la inseguridad alimentaria moderada o grave cayó 1,7 puntos porcentuales en las cabeceras (al pasar de 24,7% a 23,0%), aumentó 3,0 puntos porcentuales en centros poblados y rural disperso (pasó de 31,2% a 34,2%).
Por último, la inseguridad alimentaria grave creció 0,2 puntos porcentuales en las cabeceras y 0,1 puntos porcentuales en centros poblados y rural disperso.
Es decir, los resultados nacionales son buenos, pero movidos por grandes departamentos, terrible en departamentos como Chocó, Córdoba, Vaupes.
Arauca, Meta, Bogotá, Tolima, Santander, Magdalena, Valle, Huila, Cundinamarca, Quindio, Guaviare, Caldas, Cesar, Amazonas, Cauca, mejoran.

















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