Tras la revelación de las causas que produjeron la muerte accidental de tres turistas, miembros de una misma familia en San Andrés, quisimos indagar sobre casos anteriores a éste, y formas de prevención, para lo cual consultamos la Inteligencia Artificial (I.A) de X (antes Twiter), Grok 3, y nos enlistó una serie de publicaciones de prensa que han reportado decenas y cientos de miles de casos de intoxicación y muerte con este plaguicida usado en fumigaciones.
La fosfina (PH3) es un gas altamente tóxico utilizado principalmente como plaguicida en fumigaciones, que puede causar la muerte por anoxia al inhibir la fosforilación oxidativa mitocondrial, impidiendo la producción de energía celular. A continuación, detallo casos documentados de muertes por intoxicación con fosfina en humanos, basándome en información reciente y relevante:
1. Caso en San Andrés, Colombia (julio de 2025):
Una familia bogotana, compuesta por Tito Nelson Martínez (45 años), Viviana Andrea Canro (45 años) y su hijo Kevin Matías (4 años), falleció en el hotel Portobelo Convention en San Andrés, Colombia, debido a una intoxicación por fosfina. Según Medicina Legal, la causa de muerte fue anoxia provocada por la inhalación de este gas, probablemente liberado durante una fumigación reciente en el establecimiento. Viviana Canro había reportado un fuerte olor en la habitación y solicitó un cambio, pero la petición fue denegada por alta ocupación. La empresa de fumigación, Livingston & Company E.U., fue señalada por usar fosfina sin autorización, violando protocolos de seguridad. La investigación judicial está en curso para esclarecer responsabilidades.
2. Caso de dos hermanas en España (2009):
Dos hermanas de 6 y 9 años murieron por intoxicación letal tras inhalar fosfina generada por el uso inadecuado de fosfuro de aluminio en un entorno rural. Las niñas presentaron vómitos, arritmias cardíacas, shock, edema pulmonar, acidosis metabólica y disfunción hepática. A pesar de las medidas de soporte vital avanzado, ambas fallecieron. El caso se atribuyó a la falta de cumplimiento de protocolos de seguridad en la aplicación del plaguicida.
3. Casos de intoxicación intencional en Argentina (2007-2010):
El Centro Nacional de Intoxicaciones de Argentina registró 20 casos de intoxicación por fosfuro de aluminio en 2011, varios de ellos con desenlace fatal, principalmente por ingesta intencional con fines suicidas. Los pacientes presentaron compromiso neurológico y gastrointestinal inicial, evolucionando rápidamente a colapso cardiovascular y muerte en un período de 2 a 36 horas. La toxicidad se debió a la liberación de fosfina en el estómago al contacto con ácido clorhídrico.
4. Otros casos generales:
– Exposición ocupacional y accidental: La fosfina ha causado muertes en trabajadores agrícolas o en personas expuestas accidentalmente en entornos donde se usó fosfuro de aluminio o zinc para fumigación de granos. Por ejemplo, en México, entre 1995 y 2012, se reportaron 67,711 casos de intoxicación por plaguicidas, con 2,518 muertes, algunas atribuidas a fosfina.
– Intoxicación en personal sanitario: Se han documentado casos de intoxicación secundaria por fosfina en personal médico que atendió a pacientes con ingesta de fosfuros, como un enfermero en Jalisco, México, quien sufrió exposición confirmada por monitoreo ambiental. Aunque no se detalla si este caso resultó en muerte, destaca el riesgo laboral.
Características comunes de las muertes por fosfina:
– Mecanismo: La fosfina inhibe la citocromo C oxidasa, causando hipoxia celular, acidosis metabólica y fallo multiorgánico. Los síntomas iniciales incluyen náuseas, vómitos, mareos, dolor torácico, y en casos graves, convulsiones, edema pulmonar y colapso cardiovascular.
– Letalidad: Concentraciones de 400 mg/L pueden ser fatales en 30 minutos, y exposiciones prolongadas a dosis menores (durante el sueño, por ejemplo) también resultan mortales. Una dosis letal en humanos puede ser tan baja como 20 mg/kg.
– Causas frecuentes: Uso inadecuado de fosfuros (aluminio, zinc) en fumigaciones, falta de ventilación, o ingesta intencional en intentos suicidas.
Prevención y observaciones:
La alta letalidad de la fosfina, junto con la ausencia de un antídoto específico, subraya la importancia de la prevención, como el uso exclusivo por personal calificado, ventilación adecuada post-fumigación (mínimo 48 horas) y restricciones en su comercialización. En Colombia, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Ministerio de Salud regulan su uso, pero incidentes como el de San Andrés evidencian fallos en la implementación.

















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