No cayó bien en amplios sectores sociales y políticos del Departamento, como tenía que ser, la demagógica propuesta del diputado Arlington Lee Howard Herrera, quien con el argumento de que San Andrés ha sido el único territorio de paz de Colombia, debería ser el escenario de la firma final de los Acuerdos Especiales de Paz con el grupo narcoterrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc. E.P, en reemplazo de otra isla; Cuba.
Y no era para menos que a muchos les molestará la sola propuesta de un hijo de las islas de querer involucrar al único territorio de paz, en un conflicto que aun cuando nunca ha sido suyo, algunos pequeños coletazos le han tocado, como por ejemplo ser depositario de casi medio millar de desplazados o reinsertados que ocupan espacio y agotan recursos y presupuesto en nuestra tierra.
Lo que menos quiere San Andrés es tener en su territorio a los autores de las peores masacres, delitos de lesa humanidad, secuestros, extorsiones, reclutamientos, etc de miles de seres humanos, habitantes de este país, que cayeron víctimas de personas desalmadas que con el argumento político asesinaron en forma despiadada.
Y es que además de no quererlos en nuestro territorio en la firma de un acto protocolario con ocasión de los acuerdos celebrados con el Gobierno Nacional, lo que más inquieta e intranquiliza a la comunidad es que el sólo térnelos aquí para esa circunstancia sea una tentación para que exijan quedarse en San Andrés que los mantendría a salvo de cualquier atentado que puedan sufrir, producto de las heridas abiertas que no necesariamente sanaran con lo firmado con el Estado, de sus millones de víctimas que no están de acuerdo con que estos subversivos no paguen un solo día de cárcel, ni reparen sus víctimas, ni entreguen sus multimillonarios botines, producto del secuestro, la extorsión y el narcotráfico.
Esta propuesta es igual de demagógica a una que lanzó el día de su posesión como gobernador del Departamento, en el estadio de beisbol, el ya fallecido Leslie Bent Archbold, quien entonces propuso a San Andrés como zona de negociación del gobierno de Andrés Pastrana Arango con el mismo grupo guerrillero. Curiosa costumbre de algunos de nuestros políticos de querernos meter en un conflicto que no es el nuestro; que por supuesto nos duele por todos nuestros hermanos víctimas, pero del que hemos estado al margen por nuestra condición extracontinental, porque de otra manera a los terroristas de las FARC poco les habría importado hacernos parte del mismo.
Por muy buenas intenciones que tenga la propuesta de Howard Herrera, de querer aportar un granito de arena o un ejemplo de paz a Colombia, no deja de ser populismo barato, con el que se busca audiencia nacional a su discurso, o en el mejor de los casos agradar al megalómano presidente Santos, que solo aplaude y premia lo que se sintonice con su proyecto de Paz a cualquier costo, pero que no tolera las opiniones contrarias de quienes ven en este proceso una amenaza para la democracia colombiana.
Lo que necesitamos de nuestros líderes políticos no es que nos importen problemas ajenos, si no que ayuden a solucionar los que tenemos, que son bastantes: sobrepoblación, desabastecimiento de agua, inseguridad, accidentalidad, anarquía, corrupción, etc.















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