Tras conocerse que entre varios de los postulados estaba la abogada Elizabeth Rivera Marimon, ciudadana nacida en San Andrés, casada con un ciudadano raizal, pero quien no pertenece a ese grupo étnico, sectores de la comunidad raizal de inmediato descalificaron a través de redes sociales como Facebook ( espacio de opinión que cada vez más acentúa las divisiones entre grupos étnicos asentados en las islas) a la única mujer candidata, quien a pesar de haber nacido en San Andrés y de estar casada con un ciudadano raizal, no es merecedora de la posibilidad de dirigir la entidad que ejecuta las políticas migratorias del Departamento, lo que la obligó a la candidata a expresar sus opiniones sobre esta descalificación.
“Sé que cuando uno se postula a estos cargos se expone a que se diga cualquier cosa. A este cargo me postulé con respeto y fe, los que me conocen de cerca saben de mi lucha por los derechos de la comunidad Raizal y su reivindicación, nací en San Andrés Islas hace 39 años soy hija de dos excelentes personas que me enseñaron el respeto y el amor por esta tierra, crecí al lado de Vaura Davis y mi madrina es Miss Nohora Robinson mi esposo es Walford Hooker Corpus, soy bilingüe, abogada, dos especializaciones y aspirante a Magister. 15 años de experiencia en el sector público. Actualmente trabajo en la Dirección Jurídica de una Unidad Especial del Ministerio de Hacienda en un cargo que gané por Concurso de Méritos y en lo único que pienso mientras trabajo allá es como puedo aportar a mi tierra. Respeto a los que no quieren mi candidatura pero si es cierto que no soy Raizal, pero soy una Isleña que quiere ponerle el pecho a una entidad que puede resolver la mayoría de los problemas de la Isla, esa es mi única intención. No soy Raizal pero soy más Isleña que él Bread Fruit. No comparto la posición de quienes me rechazan por el origen de mis padres pero créanme que los respeto profundamente.”
Y aun cuando había más motivos para descalificación contra el exdirector Juan Carlos Pomare, contra quien la actual administración de la Occre presentó quejas disciplinarias por irregularidades descubiertas, como algunos procesos que negó como director pero que luego los tramitó como togado demandante, y con maniobras con las que consiguió que gente foránea sin derecho se quedara en la isla, y su oficina de abogados se ha dedicado a lograr que gente foránea adquiera jurídicamente derechos a quedarse en la isla, no fue objeto de la misma descalificación.
















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