Delincuentes armados llegaron a un banco, dentro de un centro comercial en el norte de Barranquilla cuando apenas abría para la atención al público.
En el lugar había un policía de civil que estaba en su día de descanso y forcejeó con uno de los antisociales, hasta desarmarlo.
“En esta sucursal bancaria, después de la apertura, unos sujetos intentan hacer un hurto. En este lugar se hallaba un policía que estaba en su día de descanso. El policía reacciona contra estas dos personas quitándole el arma a uno de ellos y haciendo un par de disparos. Parece que uno de estos delincuentes está lesionado. Sin embargo, los delincuentes arremeten contra el policía, le causan una lesión en la cabeza, le quitan el arma y huyen”, explicó el coronel John Sepúlveda, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Barranquilla.
















Por