Por Joseph Mejia
El problema no es una “obsesión con Gustavo Petro”, es que hoy Colombia vive las consecuencias de un gobierno improvisado, sin rumbo económico claro y con una narrativa que divide más de lo que construye. Ahora, sobre las razones para NO votar por Iván Cepeda:
1. Ideología por encima de resultados.
Cepeda ha sido constante en su discurso, pero ese discurso no ha demostrado traducirse en soluciones reales para problemas estructurales como seguridad, empleo o crecimiento de país.
2. Cercanía con agendas que generan incertidumbre. (Comunista de principio a fin)
Su línea política está alineada con modelos que han debilitado economías en la región. El riesgo no es el discurso, es lo que pasa cuando se aplica, la historia ha evidenciado que la ideóloga que venera Cepeda implantada en los países es nociva y altamente dañina.
3. Política centrada en la confrontación personal.
Gran parte de su narrativa gira alrededor de confrontar a Álvaro Uribe Vélez. Eso evidencia una política enfocada en el adversario más que en soluciones, y proyecta poca apertura frente a quienes piensan distinto.
3 razones para SÍ considerar a Abelardo de la Espriella:
1. Postura clara en seguridad y orden
En un país donde la criminalidad vuelve a tomar fuerza, propone autoridad sin ambigüedades. Eso conecta con una necesidad real del ciudadano.
2. Defensa de la institucionalidad
Su discurso apunta a fortalecer instituciones, no a debilitarlas ni a someterlas a intereses políticos.
3. Coherencia en su narrativa
Podrá gustar o no, pero no juega a dos bandas. Su mensaje es directo y consistente, algo que hoy escasea en la política.
Y de ñapa: Cepeda, Lleva años en el Congreso sin resultados proporcionales.
Cepeda es senador desde 2014 (más de una década en el Congreso sumando Cámara y Senado). Tiempo ha tenido de sobra para dejar huella concreta… pero su impacto legislativo es discutible frente a ese recorrido. Es decir poco y nada ha hecho en el congreso.

















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