La comunidad del sector de El Cocal en diálogo con esta redacción afirmó que su mayor problemática son los jóvenes descarriados que afecta grandemente al barrio por las alteraciones del orden público, los enfrentamientos de pandillas, los asuntos de seguridad y sobre todo la afectación a la vida misma por hechos de sangre que algunas veces han cobrado vidas.
De manera generalizada y casi como un clamor, los habitantes del Barrio Cocal, manifestaron que desean que su barrio retome la tranquilidad alterada por algunos jóvenes.
Según el testimonio de los entrevistados, con frecuencia se observa en el sector, jóvenes que no tienen un proyecto de vida y que con facilidad optan por alternativas que truncan sus vidas. En ese mismo sentido, señalan la importancia para que los padres de familia asuman mayor autoridad en sus hogares.
Amada de Ávila, afirmó, que los fines de semana la tranquilidad es nula, por cuenta de los Pick Ups, de punta a punta, lo cual los afecta y mortifica; por tanto, solicita la pronta intervención de la autoridad.
Ante la necesidad de un cambio, son también conscientes de que tanto los habitantes del barrio, como las autoridades deben poner de su parte.
Eduardo Herrera, Presidente de la Junta Acción Comunal informó a esta redacción que a pesar de que desde el mes de marzo para acá ha estado quieto, podría decir que la comunidad está tomando conciencia porque no se están viendo tanto alboroto como antes.
Herrera resalta “la intolerancia de los jóvenes y en ocasiones con el apoyo de los padres de familia, niños desde los 12 años, descarriados totalmente y padres de familia no hacen nada. Lo primordial para solucionar esta problemática es que el padre hable con las autoridades para ver en qué forma se puede trabajar conjuntamente, porque la drogadicción en los jóvenes es bastante, es lamentable esta situación de los jóvenes en el sector”.
María del Carmen Rueda: María del Carmen Rueda relató que en el barrio se observa una vagancia de jóvenes grandes; ellos no tienen en que emplear su tiempo libre, el gobierno debería ayudarnos para que estos encuentren en que ocupar su tiempo, aunque resaltó que este sería un trabajo en conjunto con los padres de familia.
Alfonso Anaya le dijo a esta redacción que no tiene tranquilidad y es lo que desea pero ve difícil encontrarla en el barrio, porque es muy común ver las peleas.
















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