Con casi 3 meses sin ejercer actividad económica por el confinamiento obligatorio y la nula actividad turística, más de un centenar de comerciantes piden apoyo urgente al Gobierno Departamental y Nacional al empezar a recibir las cuentas de cobro de arriendos por parte de los propietarios de los locales en los cuales ejercen su actividad comercial, algunos de los cuales superan hasta los 25 millones de pesos.
En el tema inmobiliario y específicamente para el arriendo de locales; en la isla se ha venido manejando desde hace muchísimos años la figura de cobro de “prima”, entrega en obra negra para adecuación por parte del arrendatario, anticipos y cobros excesivos de cánones, y algunos propietarios no han tenido en consideración el cierre del comercio por cuenta de la cuarentena y de la parálisis del aparato productivo insular y que prefieren mantener los locales desocupados a renegociar cláusulas contractuales ajustadas a las nuevas circunstancias económicas, pese a que el Gobierno Nacional estableció normas excepcionales para el sector inmobiliario.
«A pesar de la realidad que hoy aqueja a toda la isla por la falta de turismo, varios arrendadores sin escrúpulos y ningún sentido de solidaridad insisten en el cobro de los arriendos de los meses de abril, mayo y junio, los cuales oscilan entre los 7 y hasta 25 millones de pesos», reveló un empresario que pidió a The Archipiélago Press el anonimato.
Afirman los comerciantes consultados por esta redacción que aprovechándose de la necesidad de los comerciantes de mantener la inversión realizada en los locales, la imposibilidad de acceder a un sitio donde almacenar los inventarios y mobiliarios, la responsabilidad social de no aumentar el desempleo con el despido del personal y las amenazas del cobro de penalidad por cancelación anticipada del contrato, los arrendadores solo les ofrecen dos opciones a los arrendatarios: o se someten a las exigencias y contratos y aceptan las condiciones del arrendador o entregan los locales».
No obstante explicaron algunos comerciantes que no todos los arrendadores están en la misma tónica y han entendido y no han exigido todo el pago del arriendo y al mismo tiempo no se puede desconocer que son personas cuya fuente de ingreso es el arrendamiento de un bien inmueble y tienen todo el derecho de solicitar parte del arriendo. «Pero lo más irónico de esta situación es que son los propietarios más solventes los que en este momento de crisis ejercen su posición dominante exigiendo el pago de los arriendos sin importarles, aunque lo saben de primera mano porque muchos de ellos también tienen negocios, que en la actualidad no se está generando ingresos o las ventas que se están haciendo a duras penas subsidian en algo el pago del personal y servicios públicos.»
«Muchos comerciantes no permitiremos más este tipo de abusos y si es necesario denunciaremos públicamente el nombre de estos arrendadores y el valor de los cánones cobrados para que toda la ciudadanía sepa quienes son estos abusivos, faltos de solidaridad y desconsiderados. De no resolverse esta situación estamos dispuestos a entregar de forma masiva los establecimientos de comercio muy a nuestro pesar de tener que liquidar a nuestro personal, incrementándose el desempleo y desprotegiendo de seguridad social a miles de familias que al día de hoy están siendo beneficiadas directamente o como beneficiarios del personal que tenemos a cargo», preciso uno de los indagados bajo la condición del anonimato.















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