
Doralba Escudero de Henao, “Dorita” como le dicen de cariño; lleva 32 años laborando como cocinera de la Armada de Colombia en el Batallón de Infantería de Marina No.11 en la Isla de San Andrés, donde prepara sus recetas a 336 jóvenes Infantes de Marina encargados de realizar actividades de seguridad y control territorial en la región insular y a quienes considera como sus “hijos”.
Esta mujer de 63 años, se caracteriza por su sonrisa espontánea, carisma y amor por la cocina, es bien querida entre los tripulantes del Batallón y ha ejercido con gran compromiso todos los roles que le ha puesto el destino, es la férrea muestra de que el amor es el mejor motivo que existe para hacer las cosas con calidad.
Cuando llegó a la cocina del Batallón no tenía gran experiencia, no sabía preparar otra cosa diferente que no fuera arroz, fríjoles y carne molida, sin embargo, con la ayuda del chef del hotel en el que trabajaba su esposo y por medio de cursos de internet, sumado a pasar largas horas en su cocina, le permitieron tener al día de hoy un amplio menú.
Desde que llegó a los 20 años desde Manizales a San Andrés junto a su esposo y sus tres hijos, ha logrado superarse, ayudar a su familia y hacer su trabajo con amor, hoy por hoy realiza montajes de comida, postres y hasta tallado de frutas, nada le queda grande, así no lo sepa preparar siempre encuentra la manera de sacar adelante sus recetas.
“Acá en la Armada me siento muy a gusto, contenta, feliz. Estoy bien acá… la verdad adoro mi trabajo y no lo cambio, ni por un papel, ni por un computador, esto es lo que me gusta, es lo que sé hacer, esto es lo que más me llena y me siento contenta con esto”.
















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