Captura de imagen tomada de Internet. Alessandro Missori es un contador público italiano que encontró en San Andrés el consuelo a su duelo familiar por la pérdida de su hijo de apenas 26 años, y quien junto a su esposa adquirió un apartamento para pasar medio tiempo en la isla, en cumplimiento de las normas de control migratorio que solo le permiten a los turistas, un término de seis meses en el territorio del archipiélago.
Mi esposa, Claudia Miccioli –una excelente experta en repostería que hace unos deliciosos postres caseros- se enamoró de esta isla, aquí mi esposa está muy feliz y yo también soy feliz y la isla nos da tranquilidad, sobre todo a ella con la perdida de nuestro hijo, por la belleza y la tranquilidad de la isla y cuando está en Italia necesita medicación para soportar su dolor, pero cuando está en la isla no necesita medicina porque su medicina es la isla.
Yo soy contador, tengo mi oficina en Italia y cuando yo no estoy mi hijo mayor se dedica a la empresa, ahora que yo vaya, seguramente él podría venir a pasar unos días, porque acá también ha venido dos veces, contó don Alessandro.
Missori es un empedernido practicante y aficionado del rugby y considera que en la isla están las condiciones dadas para que la juventud pueda practicar rugby y él está dispuesto a apoyar esa disciplina, a enseñarlo gratuitamente, sin cobrar nada a cambio, que puede donar algunos balones y promover esa disciplina, porque es una disciplina deportiva que genera disciplina y lealtad.
Considera que el campo del estadio de béisbol es apto para la práctica de rugby, tres días por semana, y que el fenotipo de los isleños es apto para el rugby por su formación atlética y la fisonomía. Dice que ya intentó estimular en un establecimiento educativo de la isla la practica de este deporte, pero fue infructuoso porque no despertó el interés del caso.
















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