
Jorge León Rojas Restrepo es un abogado laboralista, bohemio, coleccionista obsesivo y trotamundo que le ha permitido visitar varios países de al menos tres Continentes, cuyo principal hobbie, habilidad y talento es la pintura.
Por ello, ha dejado un poco de lado su vida de “trotamundo” bien sea a bordo de un avión, una legendaria moto Harley Davidson o una bicicleta Chopper o de cualquier otra marca o estilo para dedicarle más tiempo a las pinturas en oleo sobre lienzo que
han convertido la extensa vieja casona familiar llena de santidad, que heredó de sus padres, en una gran galería.
Este “Bon Vivante” de 54 años es un excelente anfitrión que recibe en su casona llena de cuadros, antigüedades, gatos, y jardines internos entre los que se destacan algunos bonsáis donde se han acondicionado los espacios ideales para el hospedaje de visitantes ocasionales o turistas que llegan a la capital de la Montaña y que pueden encontrar en su extensa vivienda toda la calidez, el ambiente familiar y la tranquilidad mientras comparte arte, esculturas y naturaleza.
Al fondo de la vivienda ubicada en el sector de Los Laureles, a unas cuatro cuadras del estadio Atanasio Girardot, está su taller de pinturas donde la musa de la inspiración lo envuelve para dar vida a verdaderas obras de arte a punta de trazos de pincel sobre el lienzo.
De sus dedos e inspiración brotan muchos cuadros en su gran mayoría de músicos negros, especialmente intérpretes de jazz donde no es extraño ver alguno dedicado a Louis Armstrong. La música es la musa que lo envuelve al momento de pintar. Pero también hay arte abstracto, hay sensualidad femenina, gatos, espiritualidad, cultura harlysta, arte urbano, pop art, etc.
Rojas Restrepo además de pintor, es un coleccionista compulsivo de cosas, artefactos, utensilios, vasijas, botellas, lozas, bicicletas, cuchillos, despertadores, esculturas de santos, crucifijos y cuanta antigüedad pueda acumular que han convertido ese espacio que es oficina jurídica, taller de pinturas, anticuario y al mismo tiempo hostal familiar donde cualquiera que necesite ir a Medellín, de turista, ejecutivo, de paso o para cualquier tramite o atención médico, podrá encontrar el espacio perfecto para estar cómodo y tranquilo en la ciudad de la Eterna Primavera.
Finalmente hay que decir que de todas esas virtudes, la mejor es la de gran amigo, atento, servicial, alegre, sereno y buena gente al que nunca se le verá de mal humor así este molesto, por que esos sentimientos nunca le afloran a este dechado de virtudes profesionales, personales, artísticas y cotidianas. Por eso en The Archipielago Press lo invitamos a que, cuando piense ir a Medellín, tenga en cuenta la Casa Hotel, galería y Anticuario de Jorge León Rojas Restrepo, muy bien ubicada, cerca de todo y de todos, pero con la tranquilidad de estar en una zona residencial tradicional.





















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