Lanchas y carros de alquiler semiparados por la falta de turistas. Los beneficios que le ven al nuevo precio de la tarjeta de turismo que alcanza los cien mil pesos, son por ahora una teoría por confirmar con hechos, en un plazo indefinido porque por ahora ese cobro por ingresar al archipiélago causa comentarios adversos entre los visitantes que los han pagado pero con reservas y entre muchas críticas. Entre otras observaciones está la del aeropuerto en malas condiciones por falta de buena ventilación, el servicio de baños es pésimo y en general se nota falta de administración de un terminal aéreo que es de los más importantes del país si se tiene en cuenta el flujo de pasajeros que diariamente pasan por esas instalaciones.
Pero ahí no para la crítica, porque los turistas observan descuido y falta de obras en la isla, hay basuras por todas partes, ruinas de edificaciones, carros viejos que se descomponen a l sol y al agua, la peatonal con adornos hechos con pedazos de baldosas sin valor comercial pero que fueron tan mal instaladas que se están cayendo a pedazos y ofrecen peligro a las personas que se sienten a descansar.
“Esto no puede valer cien mil pesos de impuesto por entrar”, dicen mientras que para el pasado puente festivo hubo cancelación de reservas en hoteles y posadas, baja afluencia de turistas en relación con meses atrás, carritos golf y mules con baja demanda, bajo nivel de ventas en restaurantes y almacenes como parte de los efectos que deja hasta el momento el aumento del precio de la tarjeta de turismo.
“El mejor promotor de Santa Marta y Cartagena es el gobernador de San Andrés”, dijo un turista refiriéndose a que en esta oportunidad no canceló porque tenía todo programado pero que no volverá por el alto costo y la descompensación con lo que se ve y se siente en la isla. “Para ver basura y desorden me quedó en un barrio de Bogotá”, dijo finalmente.
Servicio de lanchas a los cayos, Solash Livingston, empresaria: “La verdad si ha afectado bastante, hemos sentido el bajón. Antes también se sentía pero era un día que no entraba el turista pero sabíamos que al otro día se arreglaban las cosas, pero ahora si se siente bastante el incremento de la tarjeta de turismo. Ya es la tercera semana que hemos tenido baja demanda, el trabajo se hizo muy pesado. Los mismos turistas dicen que está muy caro y se asustan cuando llegan al aeropuerto y les dicen que deben pagar esa tarifa. Será irnos para otro lado porque a San Andrés no se puede con ese impuesto tan alto, dicen. Antes movíamos cuatro, cinco o hasta seis viajes, ahora no, solo de vez en cuando.
Por ejemplo los sábados se ‘movía’, se sacaban hasta seis viajes que son cerca de 180 personas y hoy (sábado) apenas van dos viajes y medio porque no completo una lancha para salir, no he terminado de llenar el otro viaje. A partir del jueves cuando había puente, nosotros sentíamos el movimiento y hoy es sábado y no se ha sentido nada esto está muy quieto, esperaremos a ver qué pasa.
Está bien un incremento pero no tan alto porque el turista prefiere irse a Panamá, a Barranquilla, Cartagena o Santa Marta y no venir a pagar esto tan caro”.
Armando Ortiz, alquiler de Mules: “Hemos visto una reducción del número de turistas desde que la medida se puso en marcha. Pero sin lugar a dudas es un filtro para que San Andrés piense en mejorar su nivel de turismo, pero tampoco el aumento de la tarjeta es indispensable para ese propósito, pero si se debe cambiar el tipo de turistas que vienen a la isla. Las dos últimas semanas se ha sentido la falta de afluencia turística pero el sistema todo incluido sigue llegando, esperamos que todo se recupere”.
















Por