El 29 de julio del 2000, hace 21 años, alias ‘Karina’ con unos 300 guerrilleros de los frentes 9 y 47 del Bloque José María Córdoba de las FARC, atacaron y masacraron el Corregimiento Caldense de Arboleda, en Pensilvania.
Destruyeron la población, atacaron a la estación de policía, durante 8 días secuestraron a sus pobladores, asesinaron a sus policías, Karina ‘jugó fútbol’ con las cabezas cercenadas de estos héroes de la patria en el campo de fútbol.
A los sobrevivientes, entre otras torturas, quitaron con alicates y herramientas las uñas de los dedos de sus manos y pies sin anestesia y luego aplicaron sal en su carne viva solo para alcanzar niveles inimaginables de dolor.
Hoy recuerdo con dolor e impotencia este crimen que marcó mi juventud. A mis 15 años tuve que recibir a los sobrevivientes en el Comando de Policía de Caldas, escucharlos y recibirlos como héroes. Aún tengo en mi memoria esas escenas y esos recuerdos dantescos. Paz en sus tumbas y recordándolos como son. HÉROES!


















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