La dramática situación humanitaria que viven 170 pescadores hondureños que hace un mes fueron capturados por la Armada Nacional faenando ilegalmente en aguas nacionales de Colombia en jurisdicción del Archipiélago de San Andrés provocó una movilización de éstos en las afueras del Coral Palace para reclamar de las autoridades gubernamentales la liberación de su buque pesquero o la repatriación a su país de origen.
En dialogo con The Archipiélago Press, un vocero de los pescadores dijo que desde ayer esperan una pronta respuesta para que no se dilate su estadía en San Andrés porque quieren regresar con sus familias a las que no ven hace casi un mes, y por que están soportando penurias en la isla.
La situación es tan dramática que incluso algunos han caído en la mendicidad, pidiendo dinero para poder comer, por lo que la semana pasada el empresario hotelero Julio García Jaramillo y la firma Impescar donaron toneladas de alimentos para que estos pudieran solventar sus necesidades alimentarias, pero ya requieren regresar para atender de mejor manera sus asuntos de higiene y aseo personal, salud y mantenimiento de sus familias en su sitio de origen.

















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