En la última semana estalló un debate público por cuenta de la declaración del médico neurocirujano Roberto Gómez, quién reclamaba la falta de «ergonomía» de las camas UCI que entrarán a funcionar en los próximos días y que es un esfuerzo titánico del Gobierno de alistar en menos de cuatro meses un pabellón de Cuidados Intensivos para temas de Covid19.
Pero no menos importante que las UCI es el equipo de Tomologia Axial Computarizado (TAC) que viene dañado hace ya varias semanas afectando a todos los usuarios y de lo que hasta ahora no se ha escuchado la primera declaración de prensa de este u otro facultativo.
Gómez dijo en declaraciones a medios de prensa nacionales y locales que «en relación a la pregunta de las camas UCI que fueron adquiridas para el hospital de San Andrés que está próximo a inaugurarse me permito informar que mi conocimiento de las camas UCI donde he trabajado e igualmente de intensivistas amigos consideramos que estas camas no rinden las condiciones realmente a los pacientes ya que son camas rígidas y son muy difíciles de maniobrar para aumentarle la altura, de acuerdo a las necesidades que tiene cada paciente, lo mismo las camillas para transportar pacientes que se adquirieron que son muy altas muy delgadas y fijas lo cual puede ocasionar lesiones al personal que vaya a trasladar a los pacientes, ya que estas posiciones fijas son muy difíciles de maniobrar a los pacientes y darle reanimación cardiopulmonar cuando sea necesario».
Es decir que se trata de un tema de ergonomía o comodidad al que tendrán que adaptarse los facultativos para atender a los pacientes, pero que de ninguna manera significa ello que no sirvan para la atención médica del caso. Parecería ser éste más un tema de forma que de fondo.
En cambio el tema del TAC si es un verdadero problema de fondo porque la tomografía axial computada (TAC) o también conocida como tomografía computada (TC), es un método imagenológico de diagnóstico médico, que permite observar el interior del cuerpo humano, a través de cortes milimétricos transversales al eje cefalo-caudal, mediante la utilización de los rayos X.
La imágenes obtenidas por un tomógrafo, se presentan de una forma determinada al médico.
Los posibles usos de este método diagnostico, son los siguientes: anormalidades del cerebro y medula espinal, tumores cerebrales y accidentes cerebro vasculares, sinusitis, aneurisma de aorta, infecciones torácicas,
enfermedades de órganos como el hígado, los riñones y los nódulos linfáticos del abdomen y muchos otros más.
Es decir, toda una amplia gama de diagnósticos imagenologicos que ayudan al médico a saber la patología exacta del paciente, especialmente para un médico como el doctor Gómez, cuya especialidad es la neurología, al que un TAC ayuda mucho, pero del que no hemos conocido declaración alguna por la inoperatividad de dicho equipo en el hospital de San Andrés.
Realmente, de los facultativos que han expresado su preocupación por este equipo, el doctor Kent Bent, quién actualmente reside en California, se cansó de rogar una cita al entonces gobernador Ronald Housni Jaller para presentarle su proyecto de un centro imagenologico en San Andrés, pero el tema simplemente no le interesó al mandatario.
El pasado 19 de diciembre 2016 el médico especializado en Radiología e imágenes Diagnósticas Clínicas Kent Bent Bent ofició al gobernador Ronald Housni Jaller para solicitar su apoyo en un proyecto que adelantaba el facultativo para instalar en la isla una Unidad de Resonancia Nuclear Magnética para que preste el servicio a la comunidad que tanto la necesita.
A juicio del galeno, esto le reducirá los costos a las EPS y al Gobierno Departamental en la remisión de pacientes al interior del país, permitirá una atención oportuna e inmediata, evitará que los pacientes deban pagar costos de alojamiento y acompañante en otras ciudades del país, pondrá a la isla a la vanguardia en tecnología médica, entre muchos otros beneficios para la región.
Bent Bent era consciente que se necesita el apoyo del Gobierno para cristalizar este proyecto en el que viene trabajando, por lo que demandó del gobernador Housni Jaller su concurso para llevarlo a cabo, tal como lo reportó entonces The Archipiélago Press.
Y es tan necesario este tipo de tecnologías que en el reciente caso del accidente de un joven arrollado por una motocicleta en la vía a San Luis, a pesar de sufrir un fuerte trauma craneal, no se le pudo hacer el examen de TAC, sino hacerle siete puntos de sutura y mandarlo a su casa, con las consecuencias que ello le podría traer a su salud cerebral más adelante.
El pasado 14 de julio la familia del periodista Yuri Taylor estaba urgida de
un estudio urgente de la pierna afectada, que se llama micro TAC y el TAC esta dañado» aseguró su esposa, por lo que se empezaron a buscar opciones para dicho diagnóstico, incluso una remisión urgente.
De modo que estas situaciones ameritan que tanto el personal médico, los administradores del hospital como las autoridades gubernamentales deben trabajar de manera armoniosa, juntos, coordinando las necesidades fundamentales del hospital, antes de entrar en los juegos políticos de pisarse las mangueras o disparar el «fuego amigo», ya que eso no ayuda, y menos en una pandemia donde todos estamos expuestos a terminar en el único hospital que tenemos.












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