CORALINA, con el ánimo de promover la conservación de los arrecifes coralinos y las playas, la corporación adoptó medidas que busca mitigar o desactivar presiones de explotación inadecuada sobre peces herbívoros, particularmente sobre peces loro y cirujanos tendientes a la restauración de las poblaciones de las diferentes especies, que buscan el equilibrio entre algas y corales, característico de los arrecifes de coral sanos. Así mismo, se busca garantizar que los peces continúen brindado un importante servicio eco sistémico en su rol de fabricantes de arena para las playas a través de su defecación.
Para ello Coralina viene trabajando hace varios años en investigaciones científicas, monitoreo y trabajo con la comunidad de pescadores, con quienes identificó la necesidad de proteger los peces loro; tal y como ocurre en varios países del Gran Caribe.
Con base en lo anterior, se proyectó un borrador de la resolución el cual se socializó con la comunidad y en medios de comunicación, se recibieron aportes, se expide la resolución 369 del 2019 por medio de la cual se establecen restricciones para la captura y comercialización de estos peces en Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y se dictan otras disposiciones.
Ante los numerosos estudios científicos que argumentan que los peces loro son sumamente importantes en los procesos de protección de algunos ecosistemas estratégicos como los arrecifes coralinos, las playas y los servicios ecosistémicos que estos nos brindan, especialmente la protección costera al favorecer el crecimiento de los corales y las barreras coralinas.
Igualmente, los peces loro contribuyen con la generación de arenas calcáreas para las playas y debido a la presencia de peces herbívoros que evitan también lo que se conoce como ‘cambio de fase’, que se refiere al reemplazo de coral vivo en los arrecifes por macroalgas y revertir ese cambio puede ser muy complicado, por lo que la protección’ de estos peces es crucial para el manejo y conservación de los arrecifes coralinos.
La medida permite que esta especie de herbívoros mitigue el proceso de bioerosión, que consiste en el desgaste de esqueletos coralinos y en la limpieza de las áreas necesarias para el reclutamiento, crecimiento y sobrevivencia de corales y algas coralinas. Un proceso importante relacionado con la excreción de arena blanca, algo que los peces loro hacen luego de morder y comer pedazos de roca arrecifal mientras se alimentan de las macroalgas y microalgas que lo cubren.
Promover la conservación de los arrecifes coralinos y las playas mediante la adopción de medidas que desestimulen la captura, caza o pesca de los recursos hidrobiológicos denominados «peces loro» y «cirujanos», al que peces ángel y mariposa o su nombre equivalente empleando cualquier arte o método de pesca.
La decisión de incluir en esta resolución la restricción para captura de peces “ángel” y “mariposa”, fue gracias al aporte realizado por la comunidad en las redes sociales cuando se hizo la socialización del borrador de la resolución.
Cabe anotar que la protección de las especies es responsabilidad de todos, denuncie toda vez que observe cuando estén realizando caza o venta de éstos peces a la línea única de denuncia 123.














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