En entrevista con 6AM W, el ciudadano ruso Sergei Vagin, señalado por la inteligencia militar de espionaje en favor del gobierno ruso y de supuestamente financiar vandalismo en el Paro Nacional del 2021 así como de nexos con el Eln, accedió a pronunciarse sobre su caso.
Vagin negó haber tenido relación alguna con la financiación del Paro Nacional del 2021 y además rechazó que se le haya querido vincular con espionaje por parte de la inteligencia militar.
Fiscalía nunca investigó espionaje y nexos con el ELN atribuidos a ruso capturado tras el Paro Nacional: hoy camina libre por las calles. La resolución de Migracion Colombia que ordenó desde 2025 la deportación del ruso Sergei Vagin, aún no ha sido ejecutada.
Sin embargo admitió haber estado presente en las protestas del Paro Nacional 2021 que hoy en día la justicia colombiana ha catalogado como una toma guerrillera..
Admitió haber tomado y subido videos a Instagram.
Los espías rusos bajo identidades falsas forman parte de un programa real, histórico y altamente sofisticado conocido como el «Programa de los Ilegales». A diferencia de los espías tradicionales que operan con inmunidad diplomática, estos agentes del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) o del servicio militar (GRU) son desprovistos de todo lazo con Rusia. Pasan años entrenándose para suplantar a extranjeros, construir una «leyenda» ( historia de vida falsa) y mimetizarse como ciudadanos corrientes en Occidente y América Latina.
Varios de los casos reales más notorios e impactantes evidencian esta metodología de asimilación profunda:
El matrimonio Dultsev (Los «Argentinos» en Eslovenia) vivieron en Argentina bajo los nombres falsos de Ludwig Gisch y María Rosa Mayer Muñoz.
Eran agentes de cobertura profunda del SVR* que utilizaban Eslovenia como base operativa para viajar por toda la Unión Europea sin levantar sospechas.
El » Programa de Ilegales» de 2010 en USA (La red de Anna Chapman)
En 2010, el FBI desmanteló una red de 10 agentes durmientes rusos que llevaban décadas viviendo como estadounidenses ordinarios en los suburbios de New York, Boston y Virginia. Compraban casas, tenían empleos comunes y hablaban un inglés impecable. Entre ellos destacaba Anna Chapman, quien simulaba ser una exitosa empresaria de bienes raíces en Manhattan.
Su objetivo a largo plazo no era robar secretos militares inmediatos, sino mimetizarse e infiltrarse gradualmente en los círculos políticos y financieros americanos.
Todos fueron detenidos por el FBI y devueltos rápidamente a Moscú en un intercambio de espías.
Caso de Sergey Cherkasov: Se hizo pasar durante años por el estudiante brasileño Viktor Muller Ferreira. Logró graduarse en el Trinity College de Dublín y realizar una maestría en Estados Unidos.
Su fachada era tan perfecta que casi consigue una pasantía dentro de la Corte Penal Internacional en La Haya en 2022, momento en el que fue desenmascarado y capturado
















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