Después de un primer tiempo para el olvido donde prevaleció la desconcentración, la falta de agresividad en marca y la elaboración de juego. Colombia logra igualar sobre la hora en medio de un encuentro disputado, marcado por el ímpetu y la fricción en la circunstancia misma del desarrollo del juego, la Albiceleste supo interpretar el flojo comienzo de los dirigidos por Rueda y salieron a buscar el partido desde el arranque. Una Colombia que sufrió los goles tempraneros de Cristián Romero y de Leandro Paredes sumado la ambición de Argentina por ir a presionar en terreno contrario, defenderse con y sin la pelota junto los movimientos que fueron claves en los primeros minutos para el elenco dirigido por Scaloni que con el paso de los minutos se convertía en la bestia que devoraba a Colombia y a su vez burlaba de nuevo la cancha del Metropolitano con su accionar futbolístico. No obstante la reacción del banco técnico se hizo reflejar, sin haber pasado la primera media hora de juego, el trabajo de reestructuración fue inmediato y además contundente, de ser un encuentro que parecía perdido se abrió una luz de esperanza con el descuento tempranero de Muriel, en la primera etapa brindó un poco de mejor juego pero no fue suficiente para descontar. A partir de ahí Argentina intentó defenderse lejos del pórtico de Agustín Marchesin, las viejas mañas de los Gauchos intentaban quitarle ritmo al futbol de los Cafeteros pero el juez central de la contienda el Chileno Roberto Tobar no tomaba medidas sobre el asunto, para destacar también la labor de David Ospina el encargado de mantener con vida a Colombia en el trámite del partido, por consiguiente el premio a la entrega, las ganas, la lucha y el sacrificio llega cuando en el agregado Miguel Ángel Borja empata de cabeza no si antes mencionar la inocencia de los jugadores Colombianos al dejarse meter en el juego de provocación de los Argentinos. El equipo de Reynaldo logra igualar sobre el final del compromiso ante los dirigidos por Lionel Scaloni, que sintió los rigores de la humedad muy a pesar de la baja temperatura de esta tarde noche en Barranquilla. Empate reconfortante para las aspiraciones del combinado nacional de seguir encaminando su senda hacia la próxima cita orbital, finalmente es de admirar el trabajo ofensivo de Juan Guillermo Cuadrado junto al Gol salvador de uno de los maximos artilleros del rentado local sin lugar a dudas el sello de la casa.
Texto tomado de Prensa Región Caribe
Imágenes: Federación Colombiana de Fútbol
















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