Transcurridos cincuenta días después de la insólita desaparición del capitán del buque Smart, Rafael Tobias Caicedo, cuando era trasladado por una nave militar de las Fuerzas Militares de Colombia, su esposa Sandra aún aguarda la esperanza de su aparición, pese al gran dolor que ha sentido desde el 10 de diciembre de 2016 cuando se enteró de lo ocurrido con su pareja sentimental.
En todo este tiempo las autoridades no han sabido dar respuestas sobre el paradero del infortunado hombre, a quien sus compañeros vieron por última vez subir al helicóptero ARC 204 de la Armada Nacional en la isla de Providencia, rumbo a San Andrés, para un procedimiento de legalización de captura tras haber sido detenido por el hallazgo de 10 kilos de alcaloide en la carga de la motonave, que algunas fuentes judiciales consideran inocua por cuanto el capitán de la nave no es el responsable de la carga,
Y aunque lo más seguro es que el destino final de Rafael Tobías Caicedo, sería morir en el mar, pues sus 30 años como tripulante de barcos y varios naufragios, podían hacer prever que en la inmensidad del océano algún día podría quedar su vida, nadie habría imaginado que sería tras la caída al mar de un helicóptero, en la injusta condición de capturado y con esposas puestas, cual peligroso criminal, las cuales -dicen las versiones oficiales- les fueron retiradas al momento de la emergencia, y perdido para siempre sin que quedaran rastros de este lobo del mar, quien seguramente debió haber sorteado agónicos momentos posteriores a la caída del helicóptero Fenec, matrícula ARC 204 de la Armada Nacional.
Además del tema de las esposas, el otro tema objeto de debate es si la captura del capitán de la nave era o no pertinente, no siendo el responsable de la carga de la motonave. Una fuente judicial que incluso intervino en casos anteriores donde el capitán de barco Rafael Tobías Caicedo había sido retenido por haberse hallado droga en su motonave dijo que esa era una captura inocua, porque en la legalización de captura lo más seguro es que recuperaba su libertad..
“A las autoridades se les ha explicado que para qué capturan al capitán de un barco, si ellos no son los responsables de la carga, cuando solo ellos se encargan de la operación del barco. Es más apenas llegaran a San Andrés lo más seguro es que lo iban a dejar en libertad, porque así ha procedido en casos similares”, explicó la fuente, quien dijo conocer a Caicedo como una persona amable, respetuosa y colaboradora de las autoridades, porque ya lo habían tenido en procedimientos judiciales por hechos parecidos, y siempre pudo aclarar su responsabilidad.
Este incidente terminó siendo un doble injusto contra Caicedo, como quiera que además de haber sido capturado, por el simple hecho de ser el capitán del barco en cuyas bodegas se halló una carga de cocaína, y su nombre quedó manchado y en la picota pública, ya que algunos medios de prensa locales y nacionales -sin consideración por la víctima- casi que han justificado su desaparición argumentando una fuga suya en alta mar, o señalándolo de ‘narco’ y convertido en náufrago, desaparecido y probablemente muerto.
La tragedia del capitán Caicedo, natural de Valledupar Cesar, pero con amplio arraigo en las islas, a las que le sirvió como marino transportador de carga de cabotaje durante varias décadas, causó hondo pesar y amplia indignación en la comunidad isleña que resulta incrédula de la versión oficial al ser el único de las seis personas a bordo de la nave en haber desaparecido, y en las condiciones de capturado por haberse hallado droga (10 kilos de cocaína) en la carga del barco.
En el siniestro aéreo presentado a 13 millas náuticas al norte de la isla de San Andrés, donde la aeronave tipo Fenec de la Armada Nacional fue amarizada de forma controlada, cinco personas dentro de las que se cuentan tres miembros de la tripulación del helicóptero, un oficial de Guardacostas y un patrullero de la Policía lograron ser rescatados luego de dos horas y media de búsqueda por mar y aire por parte de las autoridades nacionales y extranjeras.
Al evidenciarse la desaparición del señor Caicedo, natural de Valledupar, de 54 años de edad y quien se desempeñaba como capitán de la embarcación Smart, se continuaron las operaciones para su rescate.
Para tal fin fueron dispuestos los buques ARC “Padilla”, ARC “Isla Serrana” y Unidades de Reacción Rápida de Guardacostas de la Armada Nacional, así como un avión SR – 560 del Grupo Aéreo del Caribe y una aeronave del Comando Sur de Estados Unidos, quienes han realizado patrullajes constantes en la zona del accidente, en donde hace algunas horas se logró localizar la cabina del helicóptero que se encontraba flotando a 10 millas náuticas al noroeste de San Andrés.
















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