
El anuncio lo hizo el fiscal general de la Nación Francisco Barbosa, quien sorprendió a la prensa y a la audiencia que seguía en directo la rueda de prensa que éste convocó para anunciar sobre la captura de uno de los partícipes en el homicidio del cantante Hety.
Hay que recordar que las denuncias contra el entonces gobernador del Departamento Alen Jay Sthepens por este contrato fueron hechas por el representante a la Cámara del Atlantico Cesar Lorduy, copartidario y aliado de Jorge Méndez Hernández del Partido Cambio Radical, a quien se le atribuyó en su momento que estaría detrás de la misma por distanciamiento entre el mandatario y el legislador.
El representante a la Cámara César Lorduy repudió el hecho señalando que es inaudito pensar que muchas personas aún no tienen donde dormir y pasan hambre para que el departamento gaste más de 1.500 millones de pesos en luces navideñas.
«Increíble que en plena época de recuperación por los efectos del huracán en todo el departamento de San Andrés, en el cual todavía hay gente durmiendo bajo la lluvia sin ninguna protección, otros clamando por una teja o por una carpa, y cientos más recorriendo el territorio en busca de algo de alimento, el gobernador de San Andrés con una coraza que debe tener para poder ignorar el dolor y las lágrimas de sus coterráneos, les responde con unas bombillas de navidad», indicó el representantes Lorduy.
Los Isleños tienen derecho a una navidad, pero en vez de luces y bombillos se debe entregar tejas, carpas y comida», afirmó el congresista.
Este contrato va del 1 de diciembre al 31 de diciembre de 2020 y será pagado en dos cuotas. El primero correspondió al 40% por un valor de 620 millones de pesos y una segunda cuota del 60% por 930 millones de pesos, que serán pagados luego de una auditoría que verifique que se cumplió con el servicio prestado.
Lo cierto es que el cuestionado alumbrado navideño no sólo se contrato con presupuesto aprobado por la Asamblea Departamental en la respectiva vigencia fiscal, hacia parte del Plan de Desarrollo del Gobierno Departamental, sino que además fue un bálsamo para el atribulado pueblo isleño que debió soportar una cuarentena de siete meses con cierre de las islas al turismo y dos huracanes que devastaron al Archipiélago, y alegro e iluminó la tristeza de muchos isleños afectado por la calamidad pública causada por tales eventos de destrucción y muerte en las islas.

















Por