
«Varias manifestaciones de la preocupante realidad económica nacional no son culpa de Petro. Pero, hay muchas que sí lo son.»
Andrés Julián Rendón
Ex Alcalde de Rionegro
Candidato a la Gobernación de Antioquia
No son responsabilidad de Petro ni el alto precio del petróleo – que es benéfico para las cuentas fiscales-, ni la totalidad de la inflación (sólo una parte es atribuible a sus anuncios e intervenciones), ni todas las causas del alto precio de los combustibles.
Sí son suyos los anuncios e intervenciones que han causado estragos. Por ejemplo, el de no explorar más hidrocarburos, con su consecuente impacto en el precio del dólar.
El precio del dólar también le ha pegado al de los combustibles, por la manera como se define la fórmula del precio final. Desde el 19 de junio de 2022, día de la segunda vuelta, la TRM no se ha ni acercado a los $3.900 $/US de entonces.
El galón de gasolina/diésel también han subido porque se ha ido eliminando el “subsidio” que existía.
La inflación se incrementó no sólo por la liquidez que se irrigó en pandemia. También, como una consecuencia que la guerra en Ucrania ha tenido en los precios de insumos útiles a la producción de alimentos.
Pero, el alto precio del dólar, que se ha movido al vaivén de los anuncios de Petro, ha hecho más difícil bajar la inflación por el alto costo de los importados. Asimismo, la reforma tributaria ha incrementado el precio de bienes y servicios de consumo diario.
Claro que es de Petro la responsabilidad de haber incrementado el IVA a los hoteles y tiquetes aéreos. Esto golpeó a la baja la demanda de vuelos, lo que, sumado a dólar y gasolina más caros, terminó por quebrar a Viva Air y a Ultra Air, en medio de tibias y tardías intervenciones de la Aerocivil y de MinTransporte.
Petro es un hombre muy equivocado, sobre todo en materia económica. Es economista, pero desconoce la teoría económica y odia los mercados. Su mayor problema es que deshecha un conocimiento de décadas, con amplia evidencia empírica, de dónde debe invertir el Estado; cómo hacer más progresiva la fiscalidad -tributos y gastos-; cuáles son las fallas del mercado; cuándo debe invertir el sector privado; cómo se originan las fallas de intervención del Estado mismo.
No hay logros significativos en los 8 meses de este gobierno. Sólo anuncios que han generado un daño enorme. ¿Qué pasaría, entonces, si el Presidente pudiera implementar tanta idea trasnochada que tiene en su cabeza? Sería el desastre total.
Mientras tengamos separación de poderes – Congreso y jueces independientes- habrá esperanza. Este 29 de Octubre debemos ganar las elecciones regionales y locales para ser la contención a esa avalancha promotora de subdesarrollo llamada Petro.















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