Empresario dice que lo denunciado es falso y amenaza con demandas a este rotativo. Una nueva denuncia por el grado de afectación que está sufriendo su familia por el cierre de una servidumbre por parte del propietario de la embotelladora Sweet Wáter hizo la señora Isabel Fernández Judge, luego que una sobrina suya se cayera en una zanja que fue cavada alrededor de la terraza de su vivienda y debiera ser hospitalizada por las fracturas sufridas.
“Los atropellos y humillaciones de Juan Carlos Vásquez y su familia continúan., en la zanja que cavaron alrededor de nuestra casa, y que no tiene ningún tipo de señalización, y que tiene licencia del 22 de diciembre del 2015, se cayó mi sobrina de 10 años, todo el predio lo mantienen a oscuras, a pesar de existir dos postes de Sopesa dentro del predio, tuvimos que hospitalizar a la niña. Mis sobrinos, quienes son menores de edad, se han visto afectados no sólo por el asedio que hemos tenido mi familia y yo durante este proceso, sino, que a su vez se ven en situación de peligro por las obras que adelantan Juan Carlos Vásquez, y su familia”
Afirma la señora Fernandez Judge que en un derecho de petición que mandamos a la Procuraduría, con copia a las entidades y autoridades encargadas en materia infantil, le solicite a procuradora, teniendo en cuenta que la visión y misión de esta entidad perteneciente al Ministerio Público, es la de representante de los ciudadanos ante el Estado, según el artículo 277 de la Constitución Política, los delegados del procurador General de la Nación, deberán velar por los derechos humanos y ejercer vigilancia a las entidades administrativas, que en mi caso no se ha hecho efectiva la protección solicitada, ni se ha hecho control ni ningún pronunciamiento.”
En días pasados Fernandez Judge, denunció a través de este rotativo los “atropellos” de los que dice ser víctima esta mujer raizal que vive en el sector denominado Cotton Place, conocido como detrás del restaurante El Parqueadero, donde queda Sweet Wáter.
“El caso es que mi familia y yo vivimos aquí, hace 39 años como lo muestra el permiso de construcción que nos dio Planeación en el año 1977. El señor Alberto Vásquez, conocido como ‘Dudu’ y su hijo Juan Carlos Vásquez, compró, toda esta propiedad, hace 4 años, y desde el mes de agosto ha estado haciendo un encerramiento de manera ilegal, puso una pared sobre mi poza séptica para encerrarnos (…) alegando que nuestra vía de acceso, es una cámara de aire que tenemos de 70 centímetros de ancho, como puede ver en las fotos que le envío, además, en este espacio mis hermanos han tenido por más de 30 años, (…) además de todos los atropellos e insultos de esta familia, me demandaron ante la Fiscalía por favor informe nuestra situación, además todos saben que esta propiedad ha sido una vía de acceso, servidumbre por más de 70 años.”
Propietarios niegan y amenazan demandar
Por su parte el señor Juan Carlos Vásquez, identificado con la cédula de ciudanía No. 18.009.189 de San Andrés, mediante una carta remitida a esta redacción por la aludida denuncia afirma que estos son hechos no verificados que contienen unas afirmaciones que no se han comprobado y que las aludidas denuncias han venido “desencadenando consecuencias adversas y preocupantes, pues nos ha causado serios, delicados, trascendentales, penosos y gravosos problemas que vienen perjudicando el ejercicio de nuestra profesión y nuestra credibilidad comercial, y de paso ha generado desviación de la clientela, incertidumbre, malos comentarios y señalamientos injustos y malintencionados.”
No obstante su argumentación, Vásquez no contra argumenta una sola de las denuncias puntuales formuladas sobre la afectación que el cerramiento de la servidumbre está causando a los vecinos de su empresa, si no que se detiene en advertir que demandará a quienes divulguen estos hechos, incluido este rotativo.
















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