Aún cuando se reporta que la situación está controlada, el Gobierno Departamental reporta que la emergencia aún no puede darse por finalizada, ya que los equipos continúan con una etapa fundamental de remoción y enfriamiento.
Debido al gran volumen de residuos y al calor acumulado en su interior, es necesario remover el material con maquinaria amarilla, humedecerlo, enfriarlo y volverlo a disponer de manera segura. Este proceso puede tardar varios días y, mientras avanza, es posible que continúen observándose humo, vapores y altas temperaturas.
El jefe del Cuerpo Oficial de Bomberos, Willy Gordon, entrega un parte de tranquilidad a la comunidad: el área se encuentra aislada y controlada, por lo que no existe riesgo de que el fuego se propague hacia las viviendas aledañas. Los organismos de respuesta permanecerán en el lugar hasta completar la liquidación y cerrar oficialmente la emergencia.















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