Posted by The Archipielago Press on Wednesday, October 27, 2021
El procesado admitió su responsabilidad en dos de los tres cargos que le endilgó la Fiscalía, por
apoderarse de $12.209 millones del presupuesto del Idexud, para lujos, vehículos, apartamentos
y gastos personales.
Bogotá, D.C., 27 de octubre de 2021. Una juez del circuito de Bogotá profirió fallo condenatorio en virtud de la aceptación de cargos
de Wilman Muñoz Prieto, exdirector del Instituto de Extensión de la Universidad Distrital, por los delitos de peculado por apropiación y falsedad ideológica en documento público.
Muñoz Prieto pagará una pena de 22 años y 6 meses de prisión, y una multa por valor de $12.209 millones.
También fue inhabilitado para ejercer derechos y cargos públicos por un lapso de 270 meses.
En la providencia la juez negó la retractación y la nulidad del allanamiento a cargos interpuestos
por la defensa, al tiempo que descartó cualquier rebaja de pena por la aceptación de los punibles, ya que el condenado no ha reintegrado al menos el 50% del dinero del que se apropió ilegalmente.
Entre los años 2012 y 2019, Muñoz Prieto fue director del citado instituto, en el cual ejecutaba contratos y convenios con entidades de carácter nacional e internacional y contaba con autonomía presupuestal y financiera.
Los recursos provenientes eran destinados en un 60% para la Universidad Distrital y el 40% restante para el funcionamiento del Idexud.
El hoy condenado, por ser el ordenador del gasto, tenía el control total del manejo de los dineros
públicos y limitaba la supervisión de los mismos. Es así como destinó recursos para la compra de dos apartamentos (uno de ellos para su hijo), 4 lotes en el departamento de Atlántico, cinco vehículos importados de alta gama, artículos tecnológicos de alto valor, vestuario de diseñador, viajes, hoteles, regalos para sus colaboradores y financiación de campañas electorales al interior de la Universidad Distrital.
El valor total de lo apropiado por el procesado alcanzó los $12.209 millones.
Los recursos fueron administrados en una cuenta bancaria manejada únicamente por Muñoz Prieto, de ella procedían los desembolsos para los gastos que realizaba.
Las compras fueron
legalizadas como desembolso administrativos a través de 369 cheques que el procesado se giró a sí mismo y el uso de una tarjeta de crédito

















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