Más de dos centenares de extranjeros ilegales detuvieron en 2016 las autoridades en la isla. En 2016 la isla de San Andrés ha sufrido nuevas presiones por cuenta de los flujos migratorios que han generado la llegada reiterativa de balseros cubanos, migrantes ecuatorianos y pescadores centroamericanos que han sido capturados faenando ilegalmente y con prácticas de pesca arrasadora, en aguas colombianas.
Esta situación ha generado una crisis humanitaria como la vivida en el mes de octubre con los cerca de 170 pescadores hondureños que padecieron una dramática situación humanitaria tras permanecer por más de un mes en la isla luego de ser capturados por la Armada Nacional faenando ilegalmente en aguas nacionales de Colombia en jurisdicción del Archipiélago de San Andrés.
Tal situación provocó una movilización de éstos en las afueras del Coral Palace para reclamar de las autoridades gubernamentales la liberación de su buque pesquero o la repatriación a su país de origen.
En dialogo con The Archipiélago Press, un vocero de los pescadores dijo que se había dilatado su estadía en San Andrés pese a que querían regresar con sus familias a las que no veían hacía un mes, y porque estaban soportando penurias en la isla.
La situación resultó tan dramática que incluso algunos cayeron en la mendicidad, pidiendo dinero para poder comer, por lo que el empresario hotelero Julio García Jaramillo y la administración de Impescar donaron toneladas de alimentos para que estos pudieran solventar sus necesidades alimentarias, pero ya requieren regresar para atender de mejor manera sus asuntos de higiene y aseo personal, salud y mantenimiento de sus familias en su sitio de origen.
Los pescadores centroamericanos
En un primer operativo este semestre, unidades de la Armada Nacional capturaron quince hondureños y un nicaragüense que se encontraban realizando pesca ilegal en el mar territorial colombiano, en el sector de Quitasueño ubicado al norte del archipiélago de San Andrés y Providencia.
Al advertir la presencia en la zona del buque de la Armada Nacional, el pesquero “Cap Javi” que realizaba labores de pesca para Nicaragua emprendió la huida, dejando abandonados en altamar a quince hombres y un menor de edad, quienes fueron asistidos por la motonave “Mar Azul” y capturados por la Marina colombiana que hace soberanía en la zona de frontera.
Posteriormente en otra operación conjunta entre la Armada Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana, se inmovilizaron dos pesqueros hondureños realizando actividad ilícita de pesca dentro del mar territorial colombiano, en el área general de la Isla Cayo de Serranilla, en San Andrés y Providencia. En el desarrollo de la operación fueron capturados 153 pescadores que realizaban esta práctica ilegal, se decomisaron cerca de 1.5 toneladas de cola de langosta, 438 tanques de buceo, 74 pangas, compresores y arpones entre otros equipos y accesorios empleados para realizar esta actividad.
Allí fueron sorprendidos los pesqueros “Endurance” y “Ada Marina” realizando pesca depredadora dentro del mar territorial colombiano, en el área general de la isla de Serranilla.
El episodio más reciente fue la semana pasada en una operación de registro y control marítimo al norte de San Andrés y Providencia, una unidad de Guardacostas de la Armada Nacional sorprendió seis pescadores de nacionalidad hondureña realizando actividades de pesca ilegal depredadora en aguas colombianas. Los pescadores, inicialmente recibieron asistencia médica a bordo del buque de la Armada Nacional y junto con el material incautado fueron trasladados hasta San Andrés.
Los balseros cubanos
Ante el cierre de frontera en Panamá los migrantes buscaron ruta por San Andrés. Esto explica el caso de siete migrantes cubanos hallados en una embarcación que se dirigía hacia Panamá. “Haciendo una recapitulación pudimos averiguar que estas personas trataron de dar una vuelta muy grande por Venezuela, cruzar todo el país, llegar hasta el Golfo de Urabá y allí pretendían continuar a través del ‘Tapón del Darién’ hacia Panamá”, explicó el comandante del Cesyp, almirante Andrés Vásquez.
Frente a este fenómeno las autoridades anunciaron el fortalecimiento de los esquemas de seguridad, los trabajos coordinados con la Fiscalía, con el CTI y especialmente con Migración Colombia para que San Andrés no se nos vaya a convertir en un puerto obligado para este tipo de personas en calidad de migrantes ilegales que quieren conquistar el ‘sueño americano’.
En otra operación unidades de Guardacostas de la Armada Nacional, hallaron una embarcación con siete extranjeros a bordo, cuando se movilizaban en la isla de San Andrés, en cercanías al sector del Cove y con rumbo a las islas del Norte. A bordo de la lancha de nombre “Fait in Jesús” halló cinco hombres y dos mujeres que no poseían documentos de identificación y manifestaron provenir de Cuba, con la intención de transportarse desde el archipiélago a un país de Centroamérica. Los migrantes cuyas edades oscilan entre los 28 y 43 años de edad, fueron puestos a disposición de la Oficina de Migración Colombia- seccional San Andrés, que realizó los trámites de inmigración correspondientes.
Un tercer caso ocurrió cuando la Armada Nacional sorprendió a 16 ciudadanos ecuatorianos y dos nicaragüenses a bordo de la motonave “Dout Wory” navegando a altas horas de la noche, a aproximadamente ocho millas náuticas de la isla de San Andrés con rumbo hacia Centroamérica.
Los 13 adultos ecuatorianos que pretendían salir del país sin la documentación exigida, fueron puestos a disposición de Migración Colombia y los tres menores que viajaban sin autorización de sus padres, entregados al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

















Por