
Hay señales inquietantes de una crítica situación económica que podría sobrevenir a la economía de Colombia por políticas públicas extremadamente erradas que está anunciando y tramitando el gobierno de Gustavo Petro y que generan intranquilidad en los mercados.
El propio jefe de Estado anunció ayer desde Barranquilla una posible recesión que sumada a factores internacionales como la guerra de Rusia a Ucrania, la alta inflación mundial, las secuelas en la economía causadas por la Pandemia, más medidas extremas en Colombia como una Reforma Tributaria que ahuyenta la inversión en sectores estratégicos, una forzada transición energética en un corto plazo, la renuncia a la explotación y extracción de hidrocarburos, pueden llevar a la quiebra a la floreciente economía de Colombia.
A juicio del docente de finanzas y seguridad pensional de la universidad Eafit de Medellín, Juan Carlos Gutiérrez, «no es sensato forzar la transición energética a 4 años y acabar la exploracion de hidrocarburos. Colombia entraría en crisis socio- económica. La transición requeriría en Colombia por lo menos 20 años. No resulta sensata la idea de establecer control de precios.
No es sensata la propuesta de acabar con la independencia del Banco de la República. Convertir al Banco en una institución de bolsillo político del Presidente sería un suicidio económico.»
















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