En estas condiciones no le dé gana de estudiar a nadie. Que el Alma Mater de la educación secundaria de Providencia, el establecimiento por el que han pasado todos los habitantes de esa isla que han culminado el bachillerato, de han hecho profesionales y han manejado o manejan los destinos del Municipio, sea una especie de colador en época invernal, no deja de ser una absoluta vergüenza tanto para el Ministerio de Educación, el Departamento como para el Municipio.
Esta imagen suministrada a esta redacción por una padre de familia indignado por la forma en que reciben clases sus hijos deja en evidencia como las tejas de las aulas de clases están totalmente rotas, que presentan grandes huecos que lo hacen de verdad un colador que no soportarían la más mínima llovizna.
De la misma forma como a los padres de familia nos indignó ver como en el Cesar engañaban a los estudiantes con el suministro de alimentos escolares incompletos o ficticios, que trascendió a la luz pública cuando una docente decidió filmar el momento en que ponían a posar a los niños para la foto con el propósito de engañar al Estado y cobrar los dineros contratados, guardadas las proporciones también indigna ver a los niños y adolescentes recibir clases en un aula con huecos en todo el tejado, también lo entristece a uno como padre.
Por ello hacemos un llamado a las autoridades de control del departamento tales como la Contraloría, Procuraduría, Fiscalía, para que urgentemente revisen toda la contratación de la administración del señor Arturo Robinson Dawkins, ya que la Contraloría Departamental dijo que desde el pasado, 11 de abril del 2016: iniciaron las auditorías regulares de la gestión realizada en la Administración 2015 de la Alcaldía de Providencia y las Instituciones Educativas María Inmaculada y Junín. y que los 8 funcionarios de la Contraloría realizarán su labor acorde con lo estipulado en sus funciones de desarrollar los ejercicios auditores acorde a lo programado en el plan general de auditorías PGA- 2016, siguiendo también lo estipulado en la Guía de Auditoria Territorial- GAT, adoptado por la Contraloría General del Departamento.
Señores es urgente, no se debe permitir que se le quite las ganas de estudiar a los jóvenes, como es posible que el colegio Junín, toda una institución educativa que ha dado estudiantes exitosos, esté en esta situación lamentable por culpa de la corrupción y es un llamado para que los responsable respondan por toda estas obras inconclusas o de mala calidad que dejaron en el Municipio de Providencia.
Esperamos que con la gestión del señor alcalde Bernardo Bent pueda sacar adelante todas estas instituciones educativas del Municipio para que los jóvenes de Providencia le cojan amor al colegio y tengamos un muy buen semillero para las futuras generaciones.
Señor alcalde usted tiene ahora una gran responsabilidad con la comunidad de Providencia para sacarla de ese hueco en que la dejaron, los providéncianos y los medios confiamos en usted.















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