DÓNDE ESTABA EL DÍA DEL ATAQUE A LAS TORRES GEMELAS, HACE 20 AÑOS? Por César Pizarro B Hoy hace 20 años, como todos los días de semana de entonces, me levanté a las 5:00 a.m para estar a las 5:40 de la mañana frente al micrófono de RCN Radio donde dirigía y presentaba el informativo Radio Sucesos RCN de San Andrés y Providencia. Nisiquiera recuerdo cuál fue la noticia más importante de las islas ese día. Pero lo que sí recuerdo al detalle fue lo que ocurrió pasadas las 8:00 de la mañana. Ya había regresado a casa para turnarme por un par de horas el cuidado de Dylan Andrés, mi hijo recién nacido que para entonces cumplía nueve meses. Estaba viendo el noticiero del canal RCN, cuando la presentadora Claudia Gurissatti reportó que una pequeña avioneta se había estrellado contra una de las torres gemelas y una intensa columna de humo se levantaba sobre el cielo de New York. El canal colombiano empezó a retransmitir las imágenes en directo de los canales norteamericanos que mostraban desde la distancia la columna de humo que se levantaba de una de las torres gemelas, cuando de repente vimos la silueta de un avión embestir y estrellarse contra la segunda torre. Ese instante, en el que asistimos por primera vez en la historia de la humanidad a la transmisión en vivo y en directo de un acto terrorista de las peores y más grandes dimensiones, creo que cambió para siempre al mundo. Fue el antes y el después. El choque de la primera aeronave contra la Torre 1 nadie lo registró por que tomó a todos por sorpresa y el impacto de la segunda aeronave si quedó registrado por que todo mundo estaba enfocando sus cámara a lo que ocurría con la primera edificación impactada. Con la embestida de la segunda torre, todo quedó claro. Lo que parecía un accidente no era más que un acto terrorista de la peor crueldad. Lo que presenciaba ante mis ojos, frente al televisor era de no creer. Yo no daba crédito a lo que en ese momento ocurría en la Gran Manzana. Y la imagen del segundo avión impactando la edificación se reproducía una y otra vez. Mi recién nacido hijo dormía en su cuna y yo en un acto de locura temporal por lo que pasaba, le hablaba incrédulo, como para que en su sueño me entendiera algo de lo que estaba ocurriendo, si es que alguien puede entender a los nueve meses de nacido algo del mundo a su alrededor. Creo no haber recuperado la cordura en el transcurso de ese y los días siguientes, por que es que lo que ocurría era un acto demencial, que con igual demencia era celebrado en algunos países de Oriente Medio, donde bailaban y brincaban sobre la bandera norteamericana, mientras expresaban su júbilo por la muerte de centenares de ciudadanos inermes en aviones y edificios de Nueva York. Todavía sigo creyendo como ese día, que el ataque con aviones comerciales cargados de pasajeros contra dos edificios repletos de ejecutivos, empleados, visitantes, etc, ha sido el peor acto de maldad humana. No creo que exista en la historia de la humanidad un acto de mayor maldad e inhumanidad que convertir aviones llenos de pasajeros en misiles y lanzarlos contra edificios. Solo comparables con lo que hacían los pilotos japoneses en la guerra que estrellaban sus aviones de combate contra blancos militares enemigos, nisiquiega guarda proporción con lo hecho por los atacantes jihadistas que tomaron a la fuerza las aeronaves para luego estrellarlas contra las torres gemelas, por que no hay nada de honor ni sacrificio propio como si lo hacían los kamikazees, en la deshumanizada conducta de los terroristas que decidieron convertir a cientos de pasajeros en teas humanas al impactar las aeronaves contra los emblemáticos edificios provocando un infierno que mató a centenares de personas inermes en pocos segundos, incluidos los propios terroristas (mártires que se autoproclamaban). Hoy, 20 años después, únicamente agobiados por la Pandemia del Sars CoV2 – Nuevo Coronavirus o Covid19, creo que el mundo nos cambió por completo desde el 11 de septiembre de 2001, y nos volvió a cambiar en marzo de 2020. Vídeo tomado de la cuenta de Twitter de @natanielchacon (con reportes de NBC, NY Good Day, Chooper4)
Posted by The Archipielago Press on Saturday, September 11, 2021
Por César Pizarro B
Hoy hace 20 años, como todos los días de semana de entonces, me levanté a las 5:00 a.m para estar a las 5:40 de la mañana frente al micrófono de RCN Radio donde dirigía y presentaba el informativo «Radio Sucesos» RCN de San Andrés y Providencia. Nisiquiera recuerdo cuál fue la noticia más importante de las islas ese día.
Pero lo que sí recuerdo al detalle fue lo que ocurrió pasadas las 8:00 de la mañana.
Ya había regresado a casa para turnarme por un par de horas el cuidado de Dylan Andrés, mi hijo recién nacido que para entonces cumplía nueve meses.
Estaba viendo el noticiero del canal RCN, cuando la presentadora Claudia Gurissatti reportó que una pequeña avioneta se había estrellado contra una de las torres gemelas y una intensa columna de humo se levantaba sobre el cielo de New York.
El canal colombiano empezó a retransmitir las imágenes en directo de los canales norteamericanos que mostraban desde la distancia la columna de humo que se levantaba de una de las torres gemelas, cuando de repente vimos la silueta de un avión embestir y estrellarse contra la segunda torre.
Ese instante, en el que asistimos por primera vez en la historia de la humanidad a la transmisión en vivo y en directo de un acto terrorista de las peores y más grandes dimensiones, creo que cambió para siempre al mundo. Fue el antes y el después.
El choque de la primera aeronave contra la Torre 1 nadie lo registró porque tomó a todos por sorpresa y el impacto de la segunda aeronave si quedó registrado por que todo mundo estaba enfocando sus cámara a lo que ocurría con la primera edificación impactada.
Con la embestida de la segunda torre, todo quedó claro. Lo que parecía un accidente no era más que un acto terrorista de la peor crueldad.
Lo que presenciaba ante mis ojos, frente al televisor era de no creer. Yo no daba crédito a lo que en ese momento ocurría en la Gran Manzana. Y la imagen del segundo avión impactando la edificación se reproducía una y otra vez.
Mi recién nacido hijo dormía en su cuna y yo en un acto de locura temporal por lo que pasaba, le hablaba incrédulo, como para que en su sueño me entendiera algo de lo que estaba ocurriendo, si es que alguien puede entender a los nueve meses de nacido algo del mundo a su alrededor.
Creo no haber recuperado la cordura en el transcurso de ese y los días siguientes, porque es que lo que ocurría era un acto demencial, que con igual demencia era celebrado en algunos países de Oriente Medio, donde bailaban y brincaban sobre la bandera norteamericana, mientras expresaban su júbilo por la muerte de centenares de ciudadanos inermes en aviones y edificios de Nueva York.
Todavía sigo creyendo como ese día, que el ataque con aviones comerciales cargados de pasajeros contra dos edificios repletos de ejecutivos, empleados, visitantes, etc, ha sido el peor acto de maldad humana.
No creo que exista en la historia de la humanidad un acto de mayor maldad e inhumanidad que convertir aviones llenos de pasajeros en misiles y lanzarlos contra edificios.
Solo comparables con lo que hacían los pilotos japoneses en la guerra que estrellaban sus aviones de combate contra blancos militares enemigos, nisiquiega guarda proporción con lo hecho por los atacantes yihadistas que tomaron a la fuerza las aeronaves para luego estrellarlas contra las torres gemelas, por que no hay nada de honor ni sacrificio propio como si lo hacían los kamikazees, en la deshumanizada conducta de los terroristas que decidieron convertir a cientos de pasajeros en teas humanas al impactar las aeronaves contra los emblemáticos edificios provocando un infierno que mató a centenares de personas inermes en pocos segundos, incluidos los propios terroristas (mártires que se autoproclamaban).
Hoy, 20 años después, únicamente agobiados por la Pandemia del Sars CoV2 – Nuevo Coronavirus o Covid19, creo que el mundo nos cambió por completo desde el 11 de septiembre de 2001, y nos volvió a cambiar en marzo de 2020.
Vídeo tomado de la cuenta de Twitter de @natanielchacon (con reportes de NBC, NY Good Day, Chooper4)

















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