La instalación del alcantarillado en el denominado ‘distrito cuatro’ es una de las obras más importantes que tiene la ciudad por su impacto sanitario, pero desafortunadamente la comunidad sigue creyendo que está desfasado tanto en tiempo como en recursos.
Lo cierto es que ese contrato está vencido, se le adicionaron seis meses y se debe terminar el cuatro de diciembre de este año y por lo que se ha trabajado y la gente observa a simple vista no es posible que se cumpla el cuatro de diciembre.
“Económicamente también está desfasado porque las obras en San Andrés cada vez son más costosas. Una excavación de un metro no es lo mismo que una excavación de siete metros y a pesar de que le adicionaron cuatro mil millones de pesos al contrato, a medida que va transcurriendo el tiempo indiscutiblemente que eso es un problema económico muy evidente”, dijo el dirigente comunal Carmelo Jesús Pérez Marimón, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Ciudad Paraíso.
Agregó Pérez que “el tercer aspecto es la cobertura, nosotros los que tenemos la posibilidad de conectarnos a este sistema, son casi treinta barrios del sector popular y no hay coherencia, no hay conexión en todos los barrios que están siendo intervenidos y hay algo que nos preocupa mucho más, que todo lo anterior: Están haciendo las conexiones del alcantarillado pero todavía no se sabe nada de un contrato para la instalación de las domiciliarias.
Mientras tanto el alcantarillado es un tubo inservible enterrado al frente de las casas a siete metros de profundidad que no sirve para nada y que por gravedad va a terminar en un punto que está cerca al barrio Ciudad Paraíso y honestamente estoy muy preocupado porque hemos tenido tres audiencias públicas, hemos hablado con los contratistas, con la gobernación, con la interventoría, no podemos decir que no nos han escuchado, pero soluciones no hay”, manifestó el comunal.
La intención de los dirigentes comunales es hacer unas alertas tempranas, “no queremos que las autoridades entren a corregir cuando ya no se puede hacer nada con el control posterior, pero nosotros como comunidad sabemos que hay un recurso de más de 28 mil millones de pesos que no benefician a la comunidad.
Aquí no se trata de una queja por la incomodidad que nos genera esto porque sabemos que todo desarrollo va a generar unas incomodidades, lo que queremos es que las cosas se hagan bien”, opinó Pérez.
Los comunales lo dijeron con todas las letras en la Asamblea departamental en desarrollo de una audiencia: “Hubo falta de planeación y planificación. Es cierto no hubo planificación para este trabajo y entonces cómo explicar que ahora estén enterrado el tubo y para las domiciliarias hay que volver a abrir y volver a tapar y a eso incluso lo hicieron en la avenida trece porque fue tanta la profundidad que estaba cediendo el concreto y entonces tuvieron que destapar, se vino el invierno, tuvieron que echar de nuevo el barro, volverlo a sacar meter el tubo. Dios es muy grande los contratistas han contado que el invierno no se les ha venido como suele ser de difícil. Este año ha sido de beneficio para que este trabajo avance”, comentó.
La gobernadora anterior Aury Guerrero estaba tramitando un proyecto para financiar las domiciliarias pero no se sabe que pasó y dicen los comunales: “Eso hasta no ver no creer”.
De otra manera le toca al ciudadano buscar la forma de conectarse y son unos valores importantes que la mayoría de vecinos no están en capacidad de hacer estas inversiones que de una u otra forma retornar al Estado vía tarifa, “a nosotros no nos regalan nada, a nosotros nos prestan un servicio pero nos lo cobran”.
“Se puede configurar un detrimento patrimonial que se puede configurar porque después de que esos 28 mil millones estén enterrados y no le sirvan de nada a la comunidad se perderá el dinero”, concluyó Pérez Marimón.
















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