Esta nueva víctima de la violencia en San Andrés, identificado como Michael Pusey Rodríguez, no solo era un joven Raizal de las islas, sino que además era un servidor público investido de la autoridad para el control del tránsito y transporte de San Andrés que estaba en ejercicio de su actividad laboral y con el uso de su uniforme cuando fue atacado, por lo que no solo se trata de un homicidio agravado, sino además un ataque a servidor público.
Los hechos perpetrados contra el joven agente de tránsito que laboraba Ara la Secretaria de Movilidad Departamental ocurrieron en la subida del Colegio Bolivariano, cerca del semáforo de la intersección hacia Sagrada Familia y Casa del Educador.
Aunque el hombre fue trasladado en una moto por conocidos hasta el hospital llegó sin signos vitales, causando consternación entre sus familiares y compañeros de trabajo.
Está tarde y noche las autoridades competentes adelantaron envolventes operativos para dar con el paraderos de los responsables, no obstante hasta el momento no hay información sobre los autores y móviles del homicidio, aunque se cree que el agente es una víctima inocente de una guerra desatada contra familiares suyos.
Pero además de la consternación debe merecer el repudio de la sociedad, ya que los criminales desafían a las mismas autoridades atacando a un servidor público en ejercicio de su actividad laboral y con la investidura que su uniforme les concede.
Paralelo a estos hechos en la cárcel Nueva Esperanza de San Andrés ocurrió un incidente en el que resultó herido un hombre con arma corto punzante y de acuerdo a información que ciudadanos remitieron a esta redacción, habría sido consecuencia del homicidio perpetrado este viernes.
















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