
Si hay una emergencia en las aguas de San Andrés o Providencia; siempre habrá una Unidad de Reacción Rápida –URR- de la Estación de Guardacostas “Samuel May Corpus” presta a atenderla. Entre los ocho Oficiales operativos de esta Unidad táctica de la Armada de Colombia con responsabilidad en las aguas del departamento Archipiélago, se encuentra la Teniente de Corbeta Diana Cortes Prieto; una joven oficial de 28 años oriunda de Neiva-Huila, quién ha contribuido activamente desde 2021 a las cifras históricas en temas operacionales obtenidas por esta unidad el año inmediatamente anterior.
La Teniente Cortes quién es Ingeniera Industrial de profesión ingresó a la Institución Naval en enero del año 2019 para formarse como Oficial de Superficie en la Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla” en Cartagena; allí adquirió conocimientos en ciencias navales y desarrolló habilidades propias del argot marinero. Así mismo, posterior a escalafonarse como Teniente de Corbeta realizó los cursos necesarios para hoy ser parte del Cuerpo de Guardacostas. Formación que ha fortalecido sus habilidades de liderazgo dentro de la Institución.
En el año 2021 hizo parte activa de las tripulaciones y que contribuyeron a alcanzar cifras históricas para la Estación de Guardacostas de San Andrés y al Comando Específico de San Andrés y Providencia; donde se logró entre otras cosas la incautación de 13.291 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 10 operaciones de búsqueda y rescate en las que se salvaguardó la vida de 70 personas en el mar, siendo parte de los Oficiales que comandan Unidades de Reacción Rápida disponibles para ejecutar este tipo de operaciones en la Región Insular.
A pesar de su juventud, y de estar en el primer grado de la oficialidad naval; la Teniente Diana Cortes se ha mostrado como un buen ejemplo y una líder dentro de la Estación, donde también en ocasiones por necesidades del servicio ha asumido responsabilidades de tipo administrativas en tierra.
“A las mujeres quiero decirles que luchen cada día por sus sueños, con disciplina, esfuerzo y sacrificio. Ser guardacostas para una mujer no es fácil, pero está demostrado que con actitud y buena disposición se puede día a día cumplir con cada uno de nuestros objetivos y cada uno de nuestros sueños” indica convencidamente.
En el derrotero lleno de glorias y vicisitudes que trae la vida militar se forman los líderes navales. La autoridad y capacidad de discernimiento que trae la experiencia ayudará a afrontar los retos del escenario actual, esto sumado al cumplimiento de los roles y funciones asignados son aptitudes necesarias para garantizar la seguridad y defensa de la Nación. Por eso para la Institución Naval el activo más importante siempre serán los seres humanos. El ejemplo de esta Oficial demuestra en cualquier latitud del territorio colombiano siempre habrá una mujer preparada, responsable y comprometida trabajando arduamente para aportar con sus virtudes a ese gran país que todos queremos.


















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