El primer caso se presentó el 2 de septiembre se 2012 cuando agentes de la Policía sacrificaron un cocodrilo que apareció en las playas de Sound Bay y debido al panico que causó entre residentes, turistas y bañistas que en la mañana de hoy domingo disfrutaban de un baño, en el sur de la isla.
La Autoridad ambiental después del escándalo que produjeron los videos y fotos del momento en el que un agente con fusil en mano ejecutó al reptil, justificó que no tenían experiencia en el manejo de este tipo de situaciones, ya que nunca antes había sido habitual tener la presencia de este tipo de ejemplares en la isla por no ser su hábito.
Debido a esto, en 2013 Coralina se vio oigada a diseñar un protocolo de manejo para futuros casos que ya ha aplicado en los casos del 2018 y que espera aplicarlo en el caso que están reportando ahora.


El segundo caso fue el 21 junio, 2018, cuando fue capturado al sur de la isla otro cocodrilo, uno tipo aguja que luego fue transportado dos años después a Santa Marta par retornarlo a su hábitat.
En ese momento, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés Providencia y Santa Catalina, Coralina a través de técnicos y profesionales tras recibir el llamado de algunos habitantes de Tom Hooker y de la Policía Ambiental, sobre la presencia de un reptil acudieron al lugar verificaron la denuncia encontrándose efectivamente con un Cocodrilo nadando en el mar cerca de la playa.
Con la lancha de la entidad y aplicando el protocolo diseñado por Coralina en 2013 para casos similares, se procedió a dar captura del individuo, y con el acompañamiento de Policía Nacional y Gobernación del Departamento fue trasladado a las instalaciones de Guardacostas donde fue identificado y medido. Se trata de un ejemplar cuyo nombre común es Cocodrilo americano (especie: Crocodylus acutus (Cuvier 1807)), de 2 m de largo.
Está especie está catalogada en Peligro según los libros rojos a nivel nacional e internacional, por ejemplo en las Resoluciones 383 de 2010; 192 de 2014 y 1912 de 15 de septiembre de 2017 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, “por la cual se establece el listado de las especies silvestres amenazadas de la biodiversidad biológica colombiana continental y marino-costera que se encuentran en el territorio nacional, y de dictan otras disposiciones” En la cual se estableció a C. acutus en la categoría de amenaza como en peligro para Colombia. Del mismo modo a nivel internacional La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales – IUCN (por sus siglas en inglés) tiene catalogada la especie como Vulnerable A2cd (IUCN 2018). C. acutus también esta listada en el Apéndice I de la Convención Sobre El Comercio Internacional de Especies Amenazadas de La Flora y La Fauna Silvestre –CITES (Ross, 1998b)
Reside usualmente en las zonas tropicales y subtropicales, su hábitat comprende ríos, lagos, pantanos de agua fresca o salobre (Ross 1998a) y agua salada. La distribución del cocodrilo americano, C. acutus, comprende ambas costas del continente americano desde la parte sur de México hasta la porción norte de Sur América así como las islas caribeñas de Cuba, Jamaica, La Española, Haití y el sur de Florida, USA (Thorbjarnarson 1989). Teniendo en cuenta lo descrito por la IUCN y por CITES parece pertinente resaltar que la distribución del cocodrilo americano es relativamente amplia (abarca varios países), con varias poblaciones en el Mar Caribe y Océano Pacífico.
The Archipielago Press
La Fuerza Aérea Colombiana traslado el cocodrilo el 16 de agosto, de 2020 a Santa Marta para devolverlo a su entorno ambiental, con el fin de ser liberado en el Río Magdalena. Esta especie fue encontrada en el Archipiélago de San Andrés, por parte de la Corporación Ambiental CORALINA, quien solicitó apoyo a las Fuerzas Militares y Policía Nacional para lograr la captura del animal, y de esta manera garantizar el cuidado, alimento y retorno a su hábitat natural, donde fue entregado a la Corporación Autónoma Regional del Magdalena CORPAMAG, quienes realizarán el trabajo necesario para la protección de esta especie.
El de hoy seria el tercer caso comprobado de presencia de C. acutus en el territorio insular, por lo cual se solicita a toda la comunidad, en especial a los habitantes adyacentes a a playas y a usuarios, bañistas, turistas y residentes, guardar la calma, estar atentos a la posible presencia de reptiles en las playas o en el mar y en caso de observar algo anormal abstenerse de tener contacto con el animal o de ingresar al agua e informar de manera inmediata a las autoridades (Policía Nacional, Guardacostas, Coralina, Gobernación del Departamento, Bomberos), en caso de detectar su presencia.

















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