Hay varios factores que inciden en el contagio del SARS-CoV-2. Ventilación, distancia entre personas y hasta la acción que se lleve a cabo, algunos de ellos.
Desde que el COVID-19 apareció en nuestras vidas, muchos ciudadanos suelen vivir con incertidumbres. Estar a expuestos a un virus que ha causado más de 491 mil muertes en el mundo genera miedo y paranoia. Parte de esa ansiedad radica en un punto esencial: no saber con precisión cómo se transmite el SARS-CoV-2.
Pero hay muchos factores que inciden para infectarse con el coronavirus. Aunque no se trata de un agente tan infeccioso como el sarampión, cuyas partículas pueden quedar suspendidas en el aire, hay algunos puntos que deben tenerse en cuenta.
Kimberly Prather, de la Universidad de California, en San Diego, junto con dos investigadores de la Universidad National Sun Yat, en Taiwán, lo resumieron hace poco en la revista Science: “En general, la probabilidad de infectarse en espacios cerrados dependerá de la cantidad total de SARS-CoV-2 inhalado. En última instancia, la cantidad de ventilación, la cantidad de personas, el tiempo que se visita una instalación interior y las actividades que afectan el flujo de aire modularán todas las vías de transmisión viral y la exposición”.
La recomendación, en resumen, es la misma en la que hace semanas insisten las autoridades de salud: usar tapabocas en interiores, mantener la distancia y lavarse bien las manos con frecuencia.
Antes de asustarse, tenga en cuenta la carga viral
Un factor trascendental la hora de hablar de hablar de transmisión es la “cantidad” suficiente del virus para que la infección sea efectiva. Para que eso suceda se requiere una buena cantidad de partículas, algo que varía según la ventilación y la distancia.
Aunque es difícil saber a ciencia cierta cuál es la “dosis” infecciosa de las partículas más pequeñas, parece ser mucho menor que en las grandes (del 1% al 0,01%, posiblemente).
Esa “carga viral” también parece ser determinante en la manera en que se desarrolla una enfermedad. Como apuntaron los autores de un estudio publicado en el British Medical Journal y lierado por Paul Little, de la U. de Southampton, “aquellas personas con infecciones graves tenían niveles virales 60 veces más altos en la presentación que aquellos con enfermedad leve”.
- ¿Quiere visitar a un familiar? Mantenga la distancia
Uno de los puntos cruciales es la distancia que debería haber entre las personas al estar en un mismo espacio. ¿La razón? Las gotitas que expelemos al estornudar o hablar pueden alcanzar hasta 1.5 o 2 metros. Algunas, mucho más pequeñas, pueden viajar hasta por ocho metros, aunque tienen menor carga viral (otro factor clave). Otras más diminutos (10 veces más finas que un cabello humano) pueden quedar suspendidas. La recomendación es mantener 2 metros de distancia y usar tapabocas.
- Buena ventilación, otro factor clave
El tiempo que el virus se mantenga en el aire depende de la ventilación del espacio. Si es buena, las gotitas con el virus pueden dispersarse en 30 segundos. Si la ventilación es mala el virus puede tardar hasta cuatro minutos en disolverse. La recomendación es simple: abrir ventanas y puertas en la medida de lo posible.
De hecho, un estudio publicado por el Centro para el control y prevención de enfermedades de Estados Unidos, mostró que ciertos casos de contagios masivos de coronavirus se generaron porque esas personas tuvieron contacto con un paciente infectado por más de 50 minutos.
Por ejemplo, al reconstruir la ruta de transmisión de un brote en un gimnasio, investigadores de la Universidad Dankook (Corea del Sur) encontraron que cuando se congregaron de 5 a 22 personas en salas de 60 metros durante 50 minutos de ejercicio intenso hubo un riesgo mayor. Cuando hubo menos de 5 participantes no identificaron casos de contagio.
- Hablar, toser y estornudar, tres acciones muy distintas
Además de la distancia que mantengamos con las personas, las partículas de saliva se esparcen en el espacio según la acción que llevemos a cabo. Es muy distinto hablar que toser o esturnudar: al hacerlo se expelen distintas concentraciones de partículas que pueden estar cargadas del virus. Por eso es vital la distancia y mantener una buena ventilación.
- Evite
Otro de los factores que influye en la cantidad de partículas que expelemos, es el tono de voz. Entre más duro hablemos más gotas generamos












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