‘El caso Waked no es solo una condena sin juicio y una muerte financiera para el increpado, sino un intervencionismo de Estados Unidos (en Panamá) sin necesidad de gastar un solo tiro’, dijo José Alberto Álvarez, presidente del Colegio Nacional de Abogados (CNA), después de sostener una reunión con Abdul Waked y su equipo de asesores legales, este jueves, en la sede gremial.
Abdul Waked fue señalado hace cuatro meses por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos bajo sospechas de lavado de activos provenientes del narcotráfico.
Álvarez, acompañado de otros miembros de la directiva del CNA, solicitará este lunes 12 de septiembre a la canciller y vicepresidenta de la República, Isabel de Saint Malo , que interceda por la vía diplomática para que el Gobierno de Estados Unidos aporte las pruebas por las que señala a Waked, dueño de un conglomerado de empresas que emplea a más de cuatro mil personas.
Álvarez calificó la actuación norteamericana como intervencionista y una violación de la soberanía panameña: ‘Esto ya es intolerable y el CNA va a tener una actitud firme, porque hoy es Waked, pero quién sabe quién sea mañana. Como los Panamá Papers no tuvieron tanto efecto, luego puede ser otro bufete de abogados u otra empresa la que se vea afectada’, manifestó enérgico Álvarez.
Sereno, firme y observador, Abdul Waked, dueño de uno de los conglomerados empresariales más grandes del país, acudió al Colegio Nacional de Abogados para explicar la asfixia económica que viven sus compañías y la forma en que, desde mayo, el señalamiento norteamericano le ha obligado a firmar varios fideicomisos para salvar los empleos y evitar masivos despidos.
Ebrahim Asvat, asesor legal de Waked, explicó que hasta la fecha, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos se ha rehusado a proveer información. ‘Aportan artículos de prensa y de Internet, que es información pública. Igualmente, en los documentos del expediente administrativo, está tachada parte de la información, no dejan posibilidad para una defensa porque no se sabe cuáles son los cargos. Es lamentable que en los Estados Unidos exista esa arbitrariedad y esa manera de actuar, siendo un país donde se respeta el derecho y reconocimiento del debido proceso’, indicó.
Álvarez calificó de intolerable la postura del Gobierno panameño, que ha dado muy vaga respuesta ante el impacto que ha tenido el caso en la economía nacional. ‘Nuestro Gobierno ha actuado con absoluta debilidad en este caso. Requerimos de una actitud más enérgica. No estamos diciendo que lo defiendan (a Waked), sino que hagan lo necesario para que el Gobierno de Estados Unidos entregue las pruebas. En un caso en que abiertamente se viola el más sagrado de los principios jurídicos, nuestro Gobierno actúa indolente, no hace nada’, sentenció el líder de los abogados.
¿Qué puede hacer la canciller para que Estados Unidos presente las pruebas?, preguntó este diario a Juan Carlos Araúz, vicepresidente del CNA.
Es un tema de intereses, respondió, ‘depende del trato que Panamá recibe en relación a las actividades que Estados Unidos tenga sobre nuestro país en materia comercial y política. Si Panamá no inicia una tarea en que se haga sentir como importante frente a los intereses de otro país, siempre pasaremos como episodios sin relevancia. Por lo tanto, en política internacional, Panamá tiene que comenzar a hacer sentir que su opinión cuenta para ese país y que tenga que ser escuchado’. Araúz recordó que Panamá se caracteriza por mantener una posición complaciente ante las exigencias extranjeras, pero ‘ha demostrado muy poca capacidad de pedir, en nombre propio, que se resuelvan sus intereses’.
‘Si debo algo, lo pago’
‘Si he cometido algún error estoy dispuesto a pagarlo. Que me metan preso si quieren. Estoy dispuesto a ir donde ellos (los norteamericanos) quieran. Hasta el día de hoy no se nos ha acusado de nada’, dijo Abdul Waked ayer durante una rueda de prensa.
Es la segunda vez, desde el pasado mayo, cuando fue incluido en la ‘Lista Clinton’, que se dirige a los medios. Ayer, defendió su posición como ciudadano panameño ante una acusación sin pruebas.
Abdul Waked se sinceró con los medios y endilgó a su competencia la asfixia económica por la que atraviesan sus empresas.
‘Nuestra competencia está trabajando bien’, dijo. Al instante añadió: ‘Yo había mandado un mensaje y sabían que iba a ganar la licitación, y no es que sería así por algún negociado, yo iba a apostar y ellos (la competencia) sabían que yo iba a apostar’, habló con firmeza el empresario sobre el sector de tiendas libres de impuestos del que ha sido forzadamente retirado.
Intereses ocultos
El empresario enviaba un mensaje claro al Gobierno, a quien solicitó su intervención para evitar que en el próximo mes de octubre participe en la nueva licitación de las tiendas duty free del aeropuerto.
‘Hay intereses atrás. Nosotros no podemos decir o acusar a nadie. Pero viene la licitación de las tiendas libres de impuestos del Aeropuerto Internacional de Tocumen y nosotros no podemos participar. Lo único que hace el Gobierno es adelantar la licitación (para el próximo mes), aunque nuestra concesión vence en diciembre de 2017. Si el Gobierno y sus ministros están dispuestos a defender a los nacionales, pueden ayudar en el proceso para que podamos participar. Nosotros empleamos a 700 personas. No pedimos favores, solo trato justo. Por todas partes tratamos de llegar al Gobierno para sentarnos a dialogar, pero hasta ahora no hemos podido hacerlo con ningún funcionario. Parece que tenemos lepra, nadie quiere acercarse a nosotros’, declaró. Tomado de la Estrella de Panamá

















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