Las personas con esta enfermedad deben inmunizarse debido a la alta mortalidad que genera el covid-19 a estos pacientes, según reconocela evidencia y las asociaciones científicas.
Bogotá D.C., 7 de junio de 2021. – Colombia sigue avanzando en la
inmunización contra el covid-19, continuando ahora con la vacunación en personas mayores de 40 años con comorbilidades, entre ellas la hipertensión
arterial. Así se espera seguir inmunizando a la población con mayor riesgo de enfermar gravemente o morir, a causa del nuevo coronavirus-
Bajo esta premisa, el Ministerio de Salud y Protección Social exhorta a toda la población con hipertensión diagnosticada a que se vacunen en esta etapa
III del Plan Nacional de Vacunación y a tener en cuenta que no existe algunacontraindicación para la aplicación de las dosis.
Frente a la hipertensión arterial, también conocida como tensión arterial altao elevada, señaló Nubia Bautista, subdirectora de Enfermedades No
Transmisibles que “es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen
una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos.
Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las
partes del cuerpo.
La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuantomás alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para
bombear”.
La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg cuando el corazón
late (tensión sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensióndiastólica).
Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/ola tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se
considera alta o elevada.
Cifras
En Colombia se reportaron para el año 2019, 4.191.20 personas
diagnosticadas con hipertensión arterial, de las cuales el 61,3% eran
mujeres. Sin embargo, otros estudios muestran que este número, inclusive puede ser mayor.
Esta condición puede desarrollarse por uno o varios factores. Entre los
factores de riesgo modificables figuran la alimentación no saludable queincluyen por ejemplo el consumo excesivo de sal, dietas ricas en grasas
saturadas y grasas trans e ingesta insuficiente de frutas y verduras; la
inactividad física, el consumo de tabaco y alcohol, y el sobrepeso o laobesidad”, agregó la funcionaria.
Por otro lado, existen factores de riesgo no modificables, como los
antecedentes familiares de hipertensión, la edad (más de 65 años) y la
concurrencia de otras enfermedades, como diabetes o nefropatías.
Síntomas y consecuencias
La mayoría de las personas con hipertensión arterial no muestra ningúnsíntoma.
En ocasiones, la hipertensión causa síntomas como dolor de cabeza,dificultad respiratoria, vértigos, dolor torácico, palpitaciones del corazón yhemorragias nasales.
Cuanto más alta es la tensión arterial, mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y losriñones. Si no se controla, puede provocar un infarto de miocardio, un
ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca.
Losvasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas
débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensiónarterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar unaccidente cerebrovascular. Así mismo puede provocar deficiencia renal,ceguera y deterioro cognitivo.
“Este riesgo se ve incrementado si coexiste con otras patologías, en especialcon la diabetes, la obesidad y el tabaquismo. Según la Organización Mundial
de la Salud (OMS), en el grupo de las enfermedades cardiovasculares, la
hipertensión arterial es el principal factor de riesgo de muerte en todo el
mundo”, argumentó Bautista.
Tratamiento
Según lo definido por Bautista, el tratamiento se debe hacer de manera
individualizada y contempla un componente no farmacológico y otro
farmacológico de acuerdo a la valoración médica. “Es así como el modificar elmodo de vida como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dietasaludable, hacer ejercicio con frecuencia, evitar el uso nocivo del alcohol, reducir la ingesta de sal y el tomar medicamentos con prescripción médica”ayudará a controlar la tensión arterial elevada, aseveró.
Esta patología no solo se puede prevenir, sino que se puede tratar de manera apropiada, logrando evitar muertes y discapacidades secundarias alas complicaciones de esta enfermedad. “Es importante que las personas conesta condición contribuyan al tratamiento tomando la medicación prescrita,
cambiando su modo de vida y vigilando su salud,” especificó la subdirectora.
Por último, los presidentes de la Sociedad Colombiana de Cardiología yCirugía Cardiovascular, la Asociación Colombiana de Medicina Interna y la
Sociedad Colombiana de Medicina Familiar, invitan a todos los pacientes conhipertensión a vacunarse contra el covid-19. “Es una necesidad urgente
debido al alto riesgo de contacto que esto representa y la alta mortalidadpara estos pacientes. Por tu bien y el de tu familia, vacúnate”, concuerdan.
















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